Para obtener una medición más precisa del costo total y fortalecer la calidad de las decisiones empresariales, resulta esencial asignar los costos indirectos a los productos o servicios. Esta metodología posibilita determinar con más exactitud los recursos consumidos, ayuda a establecer precios más ajustados y permite valorar de manera más clara la rentabilidad que cada producto o servicio ha generado. Además, apoya la planificación y el control interno al evidenciar áreas donde existen ineficiencias (Gómez & Ruiz, 2021).
Tomando en cuenta, que presenta desventajas como es que la aplicación puede ser compleja cuando se encuentra múltiples bases de asignación o procesos heterogéneos, lo que aumenta el tiempo y costos administrativos. Asimismo, una mala selección de criterios de reparto puede distorsionar los costos y conducir a decisiones erróneas (Martínez, 2022).
Referencias Bibliográficas:
Gómez, L., & Ruiz, M. (2021). Contabilidad de costos y gestión empresarial. Editorial Financiera.
Martínez, P. (2022). Sistemas de costeo y toma de decisiones gerenciales. Ediciones Universitarias.