El flujo de caja incremental corresponde a los cambios reales en los flujos de efectivo que se producen exclusivamente por la implementación de un proyecto. Para identificarlo correctamente se deben considerar únicamente los flujos futuros que varían con la decisión, excluyendo costos hundidos y cualquier ingreso o egreso que ocurriría igual sin el proyecto.
Además, es indispensable incluir efectos indirectos como la canibalización o sinergias que pueda generar el nuevo proyecto sobre las operaciones actuales, así como el costo de oportunidad asociado a destinar recursos a una alternativa y no a otra, lo que influye de manera directa en la rentabilidad financiera esperada (Vargas, 2022).
Su importancia radica en que el flujo incremental permite evaluar de manera más precisa la rentabilidad real del proyecto, evitando sobreestimar beneficios y evitando decisiones basadas en flujos aislados que no generan indicadores reales de evaluación.
Al centrarse en el impacto neto que el proyecto tiene sobre la empresa, este enfoque mejora la asignación eficiente del capital, identifica riesgos como desplazamiento de ventas y asegura que la decisión aumente efectivamente la riqueza del inversionista.
Referencia bibliográfica:
Vargas, F. (2022). El flujo de caja incremental versus el flujo de caja total en la evaluación financiera de proyectos. Revista Industrial 4.0, (5), 99–108. Obtenido de. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=10405250