Para saber si un flujo de caja es relevante, primero se analiza si ese ingreso o egreso cambia como consecuencia directa del proyecto o decisión. Es decir, solo cuentan los flujos que aparecen, desaparecen o se cambian por implementar la alternativa. También se considera si estos flujos ocurren en el futuro, porque lo pasado ya no se puede alterar, y si reflejan realmente el costo de oportunidad, como lo que se deja de ganar por elegir una opción sobre otra. Es decir un flujo es relevante cuando afecta la situación entre seguir igual o emprender un proyecto.
Entonces es importante porque permite evaluar un proyecto de forma precisa, evitando que costos o gastos distorsionen la decisión. Al enfocarse únicamente en lo que cambia, se obtiene un análisis más limpio del verdadero impacto financiero, lo que ayuda a decidir si el proyecto genera valor o no. Esto hace que el VAN, la TIR o el periodo de recuperación sean mucho más fiables y útiles para tomar decisiones con criterio.
Bibliografía:
Gitman, L. J., & Zutter, C. J. (2016). Principios de administración financiera (14.ª ed.). Pearson Educación.
-
Ross, S. A., Westerfield, R. W., & Jordan, B. D. (2018). Fundamentos de finanzas corporativas (11.ª ed.). McGraw-Hill.