El criterio de flujos de caja incrementales se fundamenta en comparar los flujos de efectivo que una empresa tendría con y sin la realización de un proyecto o inversión determinada. De esta manera, se identifica únicamente el impacto real que la iniciativa generará sobre la situación financiera de la empresa. Este enfoque constituye una herramienta esencial para evaluar la rentabilidad y viabilidad de proyectos de inversión.
No obstante, es importante reconocer sus limitaciones: puede omitir factores cualitativos, depender de estimaciones inciertas y no reflejar por sí solo el riesgo asociado. Por ello, debe complementarse con otros métodos de análisis financiero, como el VAN, la TIR, el análisis de sensibilidad y la evaluación del riesgo.