La principal estrategia para conseguir propuestas de valor y posicionamientos disruptivos radica en la innovación continua de la propuesta de valor, considerada como un mecanismo decisivo dentro de la innovación del modelo de negocio. Así, el objetivo estratégico no es simplemente mejorar el producto, sino reconfigurar la propuesta de valor para cambiar la percepción del cliente y compensar las debilidades percibidas. Esta estrategia comienza con el proceso de identificación de propuestas de valor competitivas, lo cual implica alinear las perspectivas del cliente y de la compañía alrededor de la creación de valor para obtener una ventaja competitiva. En este sentido, un enfoque centrado en el cliente es clave, ya que obliga a las empresas a obsesionarse con el cliente en lugar de solo con los competidores, buscando identificar los trabajos a realizar y las necesidades no cubiertas (puntos de oportunidad) que el resto de empresas del mercado no satisfacen.
En efecto, esta metodología, respaldada por investigaciones en marketing y gestión estratégica, permite identificar necesidades no satisfechas y generar diferenciación auténtica al transformar a los usuarios en co-innovadores, permitiendo una adaptación dinámica a comportamientos de consumo emergentes. Consecuentemente, las empresas evitan la mera imitación de competidores y construyen lealtad y confianza con el usuario o cliente.
Referencias
Rintamäki, T., & Saarijärvi, H. (2021). An integrative framework for managing customer value propositions. Journal of Business Research, 134(1), 754–764. https://doi.org/10.1016/j.jbusres.2021.05.030.
Schmidt, A. L., & Scaringella, L. (2020). Uncovering disruptors’ business model innovation activities: Evidencing the relationships between dynamic capabilities and value proposition innovation. Journal of Engineering and Technology Management, 57(1). https://doi.org/10.1016/j.jengtecman.2020.101589.