La creación de propuestas de valor y posicionamientos disruptivos se enfoca en que la diferenciación requiere de una voluntad por parte de la empresa para salir de la categoría (estructura e identidad). La estructura se refiere a la forma en que los competidores se organizan, mientras que la identidad comprende las normas, reglas, rasgos, asociaciones de los competidores que se conectan con la categoría. La principal estrategia para conseguir una propuesta de valor y un posicionamiento disruptivo implica crear una división respecto de la categoría en su conjunto, es decir, que el producto/servicio sea percibido distinto/diferente del resto de competidores, en este sentido Matarranz (2017) indica que hay tres estrategias de posicionamiento disruptivo (inverso, ruptura y oculto). Considero que la mejor es la del posicionamiento de ruptura porque implica que el producto/servicio renuncie a su categoría actual y encuentre una diferente; esta estrategia es adecuada porque en la actualidad debido a que la mayoría de los mercados son muy competitivos los consumidores requieren diferenciación (una nueva propuesta de valor), es decir, cuando el cliente ya está saturado de determinada categoría demanda algo nuevo, fuera de la categoría actual.
Matarranz, A (2017). Propuestas de valor y posicionamientos disruptivos (1). Conversisconsulting. Recuperado de:
https://conversisconsulting.com/2017/09/02/propuestas-de-valor-y-posicionamientos-disruptivos-1/
Matarranz, A (2017). Propuestas de valor y posicionamientos disruptivos (2). Conversisconsulting. Recuperado de:
https://conversisconsulting.com/2017/09/02/propuestas-de-valor-y-posicionamientos-disruptivos-1/