Por supuesto, nos sirve para comprender cómo aprende un ser vivo, sea o no humano y con ello lograr trabajar con su conducta o hábitos de convivencia. Incluso, podría aplicarse como guía para padres para que entiendan que los castigos no son la única forma de enseñar algo, ya que también podemos retirar la atención (castigo negativo) o premiar aquello positivo (refuerzo positivo).
Refuerzo Positivo: Haces algo bien → hay premio. (El perro se sienta, recibe una galleta).
Refuerzo Negativo: Haces algo bien → quito algo molesto. (El perro camina junto a ti, retiras la tensión de la correa ).
Castigo Positivo: Haces algo mal → Te doy algo desagradable. ("¡NO!" fuerte, si el perro muerde).
Castigo Negativo: Haces algo mal → Te quito algo que te gusta. (Le quitas atención al perro).
Refuerzo Positivo: Haces algo bien → hay premio. (El perro se sienta, recibe una galleta).
Refuerzo Negativo: Haces algo bien → quito algo molesto. (El perro camina junto a ti, retiras la tensión de la correa ).
Castigo Positivo: Haces algo mal → Te doy algo desagradable. ("¡NO!" fuerte, si el perro muerde).
Castigo Negativo: Haces algo mal → Te quito algo que te gusta. (Le quitas atención al perro).