El costo de producción o costo del producto es el resultado de sumar el valor de los materiales consumidos (material directo), los salarios pagados a los operarios de producción (mano de obra directa) y la suma de los pagos realizados o causados correspondientes a todas las actividades adicionales necesarias para elaborar ese producto o servicio (costos indirectos de fabricación). Independientemente del sistema de costeo utilizado, la distribución adecuada de los costos indirectos de fabricación (CIF), repercute directamente en el valor asignado al producto, por esta razón se debe prestar la debida atención al procedimiento de asignación realizado.
La asignación de costos indirectos, según enfoques como el de Jiambalvo, tiene como principales ventajas mejorar la precisión del costo de los productos para la toma de decisiones estratégicas (precios, rentabilidad, etc.) y ofrecer una base sólida para la competitividad. Como desventajas, la implementación de métodos más precisos como el costeo ABC puede ser costosa, y métodos tradicionales podrían seguir generando asignaciones arbitrarias si no se actualizan.
Referencias:
JIAMBALVO, James, Contabilidad Administrativa, 1ª. Edición, 2003.