La dispensarización es un sistema de organización y seguimiento de la población a cargo de un equipo de atención primaria de salud, con el fin de clasificar a los individuos según su riesgo, necesidades de salud y características, permitiendo una atención diferenciada y priorizada.
Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la dispensarización es "el proceso mediante el cual se clasifica a la población según sus riesgos, necesidades de salud y características, con el objetivo de brindar una atención diferenciada y priorizada" (OPS, 2018).
Grupos de Dispensarización
1. Grupo I (Sanos)
Personas aparentemente sanas sin factores de riesgo identificados.
- Ejemplos: Niños con desarrollo psicomotor normal, adultos jóvenes sin antecedentes patológicos, embarazadas sin complicaciones.
2. Grupo II (Con Factores de Riesgo)
Personas sin enfermedad declarada pero con factores de riesgo que predisponen a enfermar.
- Ejemplos: Personas con obesidad, fumadores, sedentarios, hipertensos límite, personas con antecedentes familiares de enfermedades crónicas.
3. Grupo III (Enfermos)
Personas con enfermedades agudas o crónicas diagnosticadas.
- Subgrupos:
- III-A: Enfermedades agudas (ej. infecciones respiratorias agudas)
- III-B: Enfermedades crónicas controladas (ej. hipertensión bien controlada, diabetes tipo 2 estable)
- III-C: Enfermedades crónicas no controladas (ej. asma mal controlada, EPOC descompensado)
- III-D: Enfermedades crónicas con complicaciones (ej. diabético con retinopatía, cardiopatía isquémica con insuficiencia cardíaca)
4. Grupo IV (Discapacitados)
Personas con limitaciones físicas, mentales o sensoriales de carácter permanente.
- Ejemplos: Personas con discapacidad visual, auditiva, motora, o con trastornos del espectro autista.
5. Grupo V (Convalecientes)
Personas en período de recuperación después de enfermedades agudas, intervenciones quirúrgicas o partos.
- Ejemplos: Pacientes postoperatorios, personas recuperándose de neumonía, mujeres en puerperio.
Importancia y Aplicación
La dispensarización permite optimizar recursos en atención primaria mediante:
- Priorización de actividades según riesgo
- Seguimiento sistemático de grupos vulnerables
- Evaluación periódica del estado de salud
- Planificación de intervenciones específicas
Como señalan Rodríguez y Hernández (2020): "La dispensarización constituye la base del trabajo del médico de familia, permitiendo no solo clasificar a la población, sino también planificar las intervenciones de salud de manera eficiente y efectiva" (Medicina Familiar y Comunitaria, 2020).
Referencias:
- Organización Panamericana de la Salud. (2018). Atención Primaria de Salud: Estrategias para su implementación.
- Ministerio de Salud Pública de Cuba. (2019). Manual de Dispensarización en Atención Primaria.
- Rodríguez, A. & Hernández, M. (2020). Medicina Familiar y Comunitaria: Fundamentos y Práctica. Editorial Ciencias Médicas.