La dispensarización es un proceso realizado en el primer nivel de atención cuyo propósito es reconocer, clasificar y supervisar a la población según su condición de salud y los riesgos que presenta o puede presentar. Su meta es promover la prevención, el control y la detección temprana de enfermedades para asegurar una atención integral dentro del modelo MAIS-FCI.
Se clasifican en:
Grupo I: Personas sanas
Corresponde a individuos sin enfermedades ni factores de riesgo relevantes.
Actividades: acciones de promoción de salud, inmunizaciones, revisiones
preventivas.
Grupo II: Personas con factores de riesgo
Incluye a quienes no están enfermos, pero poseen riesgos biológicos, sociales o
ambientales.
Actividades: orientación para reducir riesgos, controles periódicos,
pruebas de tamizaje y visitas domiciliarias cuando sea necesario.
Grupo III: Personas con enfermedades
Agrupa a personas con diagnósticos confirmados.
Actividades: seguimiento clínico regular, tratamientos controlados,
evaluación de evolución y control de medicamentos.
Grupo IV: Personas con discapacidad o enfermedades
crónicas complejas
Se refiere a quienes requieren cuidados continuos y apoyo especializado.
Actividades: procesos de rehabilitación, atención multidisciplinaria,
apoyo a la familia, adecuación del entorno y cuidados paliativos si se
precisan.
Bibliografía
Ministerio de Salud Pública del Ecuador. Modelo de Atención Integral de Salud – MAIS-FCI (2012).
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MSP Ecuador. Guía Técnica de Dispensarización (2015).
-
OPS/OMS. Atención Primaria de Salud y Redes Integradas (2010–2013).