Frente a un diagnóstico de cáncer, cada niño tendrá una forma particular de reacción, que dependerá de múltiples factores incluida su edad. Las creencias sociales acerca de la enfermedad influirá directamente en la manera en la que el niño reciba su diagnóstico, la etapa que cursa la enfermedad también influirá, así como la etapa del desarrollo en la que se encuentre el niño (Rivero et al, 2008), es así que, la manera en como el paciente pediátrico experimentará su enfermedad, está relacionado con sus experiencias previas con la enfermedad, su etapa del desarrollo, su red de apoyo y los estilos de afrontamiento.
La psicología dispone de varias estrategias y técnicas para asistir al niño enfermo y a su familia, a fin de paliar los síntomas de la enfermedad y los efectos secundarios (Mendez et al, 2004), por un lado, la espiritualidad, contribuye al bienestar emocional de las personas y puede jugar un papel importante en el proceso de adaptación del niño a su enfermedad.
Según Pargament (1997), las creencias espirituales permiten a las personas, incluidos los niños, dar una nueva interpretación a los hechos estresantes alrededor de su enfermedad y encontrar recursos para hacerles frente. La espiritualidad ayuda al niño a comprender lo que está viviendo aún cuando no ha desarrollado el lenguaje para expresarlo, resignifica y facilita la adaptación a su nueva situación . Además, la espiritualidad permite al niño expresar emociones complejas por medio de símbolos o rituales, ofrece un lenguaje simbólico, es decir, proporciona una herramienta para la gestión emocional (Briggs & McBeath, 2010), una forma de expresión de temores, deseos, miedos y preguntas.
Por otro lado, las práctica espirituales familiares, refuerzan las redes de apoyo y dan al niño un sentido de pertenencia, King y Boyatzis (2015) refieren, que la espiritualidad es un componente importante, principalmente cuando se encuentra dentro de un entorno de apoyo emocional y vínculos seguros.
En la película Cartas a Dios, no solo se observa la historia de un niño que enfrenta una grave enfermedad, sino que muestra la fe, resiliencia, el apoyo y la manera como influyen en la adaptación a situaciones difíciles. Desde la psicología, resalta la importancia de las redes de apoyo, la fe como una estrategia de afrontamiento y la manera en la que pequeños actos impactan de manera significativa la salud emocional de los niños y sus cuidadores.
Briggs, H. E., & McBeath, B. (2010). Understanding and supporting the role of spirituality in children’s lives. Child Welfare, 89(4), 1–19.
King, P. E., & Boyatzis, C. J. (2015). Religious and spiritual development. En R. M. Lerner (Ed.), Handbook of child psychology and developmental science (7.ª ed., Vol. 1, pp. 975–1021). Wiley.
Méndez, X., Orgilés, M., López-Roig, S., & Espada, J. P. (2004). Atención psicológica en el cáncer infantil. PSICOONCOLOGIA, 1, 139-154.
Pargament, K. I. (1997). The psychology of religion and coping: Theory, research, practice. Guilford Press.
Rivero, R., Piqueras, J., Ramos, V., García, L., Martínez, A., & Oblitas, L. (2008). Psicología y cáncer. Suma Psicológica, 15(1), 171–197.