Paul, tu aporte resalta adecuadamente cómo el ABC supera las limitaciones del costeo tradicional al asignar los costos según el consumo real de actividades. Efectivamente, esta metodología permite entender mejor el comportamiento de los costos y detectar inventarios sobrevalorados o procesos ineficientes, lo cual es fundamental para la toma de decisiones. Además, concuerdo en que la resistencia al cambio y el alto esfuerzo de implementación son obstáculos relevantes. Según Kaplan y Cooper (1999), el ABC resulta más útil en entornos con alta diversidad de productos o complejidad operativa, donde la precisión del costeo se vuelve esencial para competir.
Referencias
Kaplan, R. S., & Cooper, R. (1999). Coste y efecto. Ediciones Gestión 2000.
Referencias
Kaplan, R. S., & Cooper, R. (1999). Coste y efecto. Ediciones Gestión 2000.