La transformación estratégica del modelo de negocio brinda, ante todo, la posibilidad de construir ventajas competitivas duraderas en contextos caracterizados por cambios constantes. Modificar la propuesta de valor, los procesos centrales o las fuentes de ingresos permite que la organización se ajuste con mayor agilidad a las transformaciones del mercado y a las demandas emergentes de los clientes. Esto no solo mejora la eficiencia interna, sino que facilita la identificación de nuevas oportunidades de desarrollo y una mayor diferenciación estratégica. Como señalan Osterwalder y Pigneur (2010), innovar el modelo de negocio resulta fundamental para generar valor y asegurar la continuidad del éxito empresarial en el tiempo.
Osterwalder, A., & Pigneur, Y. (2010). Business model generation. John Wiley & Sons.