El Aprendizaje Basado en Retos (ABR) y el Aprendizaje Basado en el Pensamiento (TBL) se integran al proceso de enseñanza-aprendizaje reconociendo que los estudiantes aprenden de formas diversas.
El ABR involucra a los estudiantes mediante retos reales y significativos, promoviendo la motivación, la participación activa, el trabajo colaborativo y la autonomía, lo que favorece un aprendizaje contextualizado e inclusivo. Por su parte, el TBL se centra en enseñar a pensar desarrollando habilidades metacognitivas, pensamiento crítico y creativo a través de rutinas de pensamiento y reflexión, permitiendo múltiples formas de comprender y expresar el aprendizaje.
En conjunto, ambas metodologías se complementan: el ABR aporta acción y sentido mientras que el TBL aporta reflexión y profundidad cognitiva, fortaleciendo un aprendizaje significativo que responde a las distintas maneras de aprender.
El ABR involucra a los estudiantes mediante retos reales y significativos, promoviendo la motivación, la participación activa, el trabajo colaborativo y la autonomía, lo que favorece un aprendizaje contextualizado e inclusivo. Por su parte, el TBL se centra en enseñar a pensar desarrollando habilidades metacognitivas, pensamiento crítico y creativo a través de rutinas de pensamiento y reflexión, permitiendo múltiples formas de comprender y expresar el aprendizaje.
En conjunto, ambas metodologías se complementan: el ABR aporta acción y sentido mientras que el TBL aporta reflexión y profundidad cognitiva, fortaleciendo un aprendizaje significativo que responde a las distintas maneras de aprender.