El principal beneficio de la innovación del modelo de negocio radica en su capacidad para transformar integralmente la lógica mediante la cual una organización crea, entrega y captura valor, permitiéndole lograr ventajas competitivas más sostenibles y difíciles de imitar. A diferencia de la innovación de producto o de procesos que suele ser incremental y fácilmente replicable, la innovación del modelo de negocio implica rediseñar el sistema completo de actividades, relaciones y mecanismos de gobierno que sostienen la operación empresarial. Tal como señalan Zott y Amit (2016), modificar el modelo puede generar cambios estructurales que abren nuevas oportunidades de mercado, amplían la propuesta de valor y fortalecen la interacción con clientes y grupos de interés. Este tipo de innovación no solo impulsa el crecimiento, sino que también aumenta la resiliencia organizacional al permitir a las empresas adaptarse más rápidamente a la digitalización, a las nuevas expectativas del consumidor y a entornos competitivos volátiles. En síntesis, su beneficio principal es que actúa como un motor estratégico que potencia la diferenciación y permite sostener la relevancia de la empresa en el largo plazo, incluso en contextos de alta incertidumbre.
Referencia.
Zott, C., & Amit, R. (2016). ¿Cómo innovar en modelos de negocio? Revista de Antiguos Alumnos IESE, Nº 140, 28–31