Revisando la información sobre esta metodología, me encontré con información bastante interesante, sobre lo ventajosa que puede ser al aplicarse correctamente. Puedo resaltar lo siguiente:
-Al aplicarla existe una significativa reducción de los riesgos de crear y gestionar una startup, algo que resulta decisivo en su éxito o fracaso, ya que gran cantidad de startups fallan por no saber cómo mitigar su naturaleza inherentemente riesgosa.
-Es una herramienta clave para los emprendedores, que cuentan con recursos limitados, pues les permite validar sus ideas de negocio de una manera rápida y guiada con claridad a través del ciclo “Construir-Medir-Aprender”.
-Efectivamente tiene un enfoque centrado en el cliente pues su desarrollo no se basa en suposiciones. En lugar de crear productos que no le interesan al mercado, esta metodología guía al emprendedor a preocuparse por “crear el producto o servicio que el cliente necesita y por el que está dispuesto a pagar” (Llamas et. al, 2018).
-La estrategia de pivotar cuando el producto mínimo viable no encaja con el mercado, hace que se adapte la estrategia de manera rápida, en lugar de perder valiosos recursos. Permitiendo de manera oportuna a la startup reiniciar el ciclo de la metodología, en lugar de fracasar.
En conclusión, puedo decir que el Lean Startup es una guía que permite pasar al emprendedor de la incertidumbre y miedo del fracaso a tener certezas y control del proceso de manera que en base al conocimiento y retroalimentación que tiene con el cliente y demás interesados pueda ir cambiando de dirección de forma oportuna hasta obtener el resultado deseado.
Trabajos citados
Llamas Fernandez, F. J., & Fernández Rodríguez, J. C. (2018). La metodología Lean Startup: desarrollo y aplicación para el emprendimiento. Revista EAN , 79-95.