Lean Startup es un proceso que combina principios de management y startup, utilizado en la gestión y desarrollo de productos o servicios con el objetivo de lograr mayor eficiencia, reduciendo tiempo y costos.
Según Eric Ries, esta metodología se basa en cinco principios fundamentales:
1. Los emprendedores están en todas partes.
2. El espíritu emprendedor es management.
3. Aprendizaje validado.
4. Crear,Medir,Aprender.
5. Contabilidad de la innovación.
Además, se apoya en tres pilares: ver, dirigir y acelerar. Su enfoque principal es conocer lo que realmente quieren los clientes y cuánto estarían dispuestos a pagar. Para ello, se utiliza la retroalimentación (feedback) constante de los usuarios, lo que permite realizar ajustes continuos y evitar crear un producto que no interese a nadie.
Lean Startup considera el emprendimiento como una ciencia basada en la validación de hipótesis. A través del Producto Mínimo Viable (PMV), se prueban la hipótesis de creación de valor (si el producto satisface una necesidad real) y la hipótesis de crecimiento (si puede atraer y retener usuarios).
En conclusión, esta metodología busca aprender rápidamente del mercado, optimizar recursos y minimizar riesgos mediante el ciclo de crear, medir y aprender, asegurando que el producto final aporte valor real.