La construcción de una marca empleadora no solo es posible luego de la pandemia, sino que se ha convertido en una necesidad estratégica para las organizaciones. La crisis sanitaria transformó profundamente las expectativas de los trabajadores, quienes hoy valoran con mayor énfasis aspectos como el bienestar, la flexibilidad laboral, el desarrollo profesional y una cultura organizacional coherente con los valores que la empresa comunica.
Siguiendo en este contexto, el employer branding deja de centrarse únicamente en la compensación económica y se enfoca en la experiencia integral del colaborador. El autor Muñoz (2020) señala que una marca empleadora sólida se construye a partir de la coherencia entre el propósito de la empresa, los procesos de talento humano, la comunicación interna y externa, y las experiencias reales que viven los colaboradores.
Bajo esta primicia, diversos estudios en español sostienen que el employer branding en la etapa posterior a la pandemia debe priorizar la confianza organizacional y el compromiso emocional del trabajador. Según Backhaus y Tikoo (2004), adaptado al contexto actual por investigaciones latinoamericanas, una marca empleadora efectiva influye directamente en la atracción y retención del talento cuando existe alineación entre lo que la empresa promete y lo que realmente ofrece.
Asimismo, autores como Castellano y Martínez (2021) destacan que las organizaciones que promueven el aprendizaje continuo, el equilibrio vida-trabajo y la comunicación transparente fortalecen su reputación como empleadores atractivos.
Un estudio realizado por Ekos Research en colaboración con Ipsos, señala que las percepciones sobre la reputación de la empresa como empleador no solo influyen en atraer talento, sino que también aumentan la satisfacción y el compromiso de los colaboradores, incrementando la productividad y contribuyendo al éxito sostenible de la organización.
Por tanto, la marca empleadora no solo es posible luego de la pandemia, sino que se ha convertido en un factor clave para fortalecer la imagen y credibilidad de la empresa como empleadora, que diferencia a las compañías líderes, reforzando su valor interno y externo.
Bibliografías
Ekos Research & Ipsos. (2024). Estudio de Employer Branding y percepción de reputación empresarial (Revista Ekos)
Castellano, M., & Martínez, I. (2021). Employer branding y gestión del talento en contextos de crisis: retos para las organizaciones post-COVID-19. Revista de Psicología del Trabajo y de las Organizaciones, 37(2), 95–104.
Muñoz, A. (2020). Gestión de la atracción del talento humano: Employer branding. Pontificia Universidad Católica del Ecuador.