Estoy de acuerdo cabe mencionar que el apalancamiento no está exento de riesgos. La misma capacidad de multiplicar las ganancias obtenidas también implica una potencial ampliación de las pérdidas. Si la inversión no va según lo planeado, los inversores, además de perder el capital invertido, deberán hacer frente a los intereses o devolver el dinero prestado.
Pérdida de capital: normalmente se adquiere una deuda para invertirla en un activo que nos va a reportar beneficios. Si esta inversión no resulta fructuosa y no llega a cubrir el importe de la deuda, la empresa corre el riesgo de perder parte de su capital.
Pago de intereses: acoplado a la deuda está el pago de los intereses de cada crédito, que aumenta el importe final por pagar independientemente de cuál sea el resultado de la operación financiera.
Insolvencia: si la deuda adquirida es tan grande como para aniquilar todo el capital de la empresa, la empresa podría entrar en números rojos y en suspensión de pagos, conduciendo a su inexorable disolución.
Pérdida de capital: normalmente se adquiere una deuda para invertirla en un activo que nos va a reportar beneficios. Si esta inversión no resulta fructuosa y no llega a cubrir el importe de la deuda, la empresa corre el riesgo de perder parte de su capital.
Pago de intereses: acoplado a la deuda está el pago de los intereses de cada crédito, que aumenta el importe final por pagar independientemente de cuál sea el resultado de la operación financiera.
Insolvencia: si la deuda adquirida es tan grande como para aniquilar todo el capital de la empresa, la empresa podría entrar en números rojos y en suspensión de pagos, conduciendo a su inexorable disolución.