El apalancamiento operativo, financiero y combinado permite potenciar la rentabilidad, pero incrementa el riesgo. El apalancamiento operativo aprovecha costos fijos para aumentar utilidades ante mayores ventas, aunque expone a pérdidas si la demanda cae. El financiero utiliza deuda para financiar activos, elevando el rendimiento del capital propio, pero aumenta el riesgo de insolvencia. El apalancamiento combinado amplifica ambos efectos, generando mayores beneficios en escenarios favorables, pero también una alta volatilidad de resultados, por lo que requiere una gestión prudente y análisis constante.
Referencia bibliografica:
Gitman, L. J., & Zutter, C. J. (2012). Principios de administración financiera. Pearson Educación.