¿Creen que las marcas están perdiendo el control de su propia narrativa al permitir que la audiencia transforme el relato en tiempo real?
¿Es esta democratización del contenido una oportunidad para la fidelización o un riesgo para la coherencia de la identidad de marca?
Creo que hoy en día una narrativa exitosa es como un código abierto, donde hay que permitir a la audiencia intervenir, sino muere por falta de atención o relevancia.