La intervención nutricional más importante en Fibrosis Quística es asegurar un aporte calórico–proteico elevado (≥120–150% del gasto estimado y mayor proteína), porque estos pacientes tienen mayor gasto energético por inflamación pulmonar crónica, riesgo de malabsorción por insuficiencia pancreática exocrina y, sin compensación nutricional, desarrollan pérdida de masa magra y peor función pulmonar. El estado nutricional se asocia directamente con VEF1, menor hospitalización y supervivencia.
Bibliografía
Stallings VA, et al. J Pediatr Gastroenterol Nutr. 2008 – Guías ESPGAN/ESPGHAN destacan requerimientos 110–200% por mayor gasto y malabsorción. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6860628/