Principales aplicaciones del Análisis Financiero:
El propósito esencial del análisis de los estados financieros es, convertir los datos obtenidos de la empresa y transformarlos en información útil para generar estrategias básicas para la toma de decisiones tanto a corto como a largo plazo (Ross, Westerfield, & Jaffe, 2012).
El análisis financiero es una disciplina que proporciona los conceptos y las técnicas necesarias para formular juicios consistentes sobre la salud financiera de la empresa. (Jiménez et al., 2002).
Otros autores argumentan que:
El Análisis Financiero es un diagnóstico integral de la Institución que sirve para evaluar la situación, el desempeño económico y financiero real de la misma, además es una herramienta efectiva para la toma de decisiones, también para comparar sus resultados con los de otras Instituciones del mismo ramo que estén bien gerenciadas y que presenten características similares (Puente et al., 2022).
Esta disciplina implica el empleo de técnicas, métodos y procedimientos especializados para reconocer tendencias y evaluar la rentabilidad, solidez financiera, liquidez y eficiencia operativa de la empresa. Adicionalmente, posibilita la realización de comparaciones con la industria o competidores directos, proporcionando una visión integral y detallada del desempeño financiero (Padilla, 2014).
Según Rodríguez (2012), los enfoques del análisis financiero se aplican principalmente a:
a) Autorización de préstamos
b) Decisiones de invertir en acciones
c) Evaluación interna de la empresa
d) Evaluación de la planeación.
Limitaciones del Análisis Financiero:
En la Revista Equidad y Desarrollo (2004), el editor concluye que el análisis financiero tiene las siguientes limitaciones:
- Es un análisis estático, pues no tiene en cuenta la variable tiempo. Los movimientos históricos de las cuentas que conforman los activos y pasivos corrientes, así como la estimación de su comportamiento en el futuro inmediato, están fuera del alcance del análisis tradicional.
- Los activos y pasivos circulantes pueden cambiar drásticamente en el inmediato futuro; como las cifras estudiadas corresponden a las registradas a la fecha de corte, no son una guía adecuada para estudiar el futuro.
- La utilización de indicadores de liquidez constituye un estudio parcial de la real capacidad de la empresa de atender sus obligaciones corrientes; el analista no puede ser concluyente al utilizar sólo los indicadores de liquidez normalmente conocidos.
- No todos los activos corrientes pueden transformarse en dinero y aquellos susceptibles de convertirse en dinero, demandan un cierto tiempo, la asunción de un costo y trámites antes de su conversión. No todos los activos corrientes son igualmente líquidos y ello debe tenerse en cuenta en el análisis correspondiente.
- Las empresas usualmente invierten cuantiosos recursos en activos corrientes, por lo que resulta sensato reconocer que los fondos invertidos en capital de trabajo ameritan estudios y evaluaciones realizados de una manera profunda y sistemática más allá del simple análisis de las razones de liquidez.
Referencias bibliográficas:
Ross, S., Westerfield, R., & Jaffe, J. (2012). Finanzas Corporativas. (9na. Ed). México: McGraw-Hill.
Puente, M., Carrillo, J., Calero, E., & Gavilánez, O. (2022). Fundamentos de Gestión Financiera. GCPI UNACH. https://doi.org/https://doi.org/10.37135/u.editorial.05.70
Córdova, M. (2014). Análisis financiero. (1ra ed). Colombia: Ecoe Ediciones
Rodríguez, L. (2012), Análisis de Estados Financieros - Un enfoque en la toma de decisiones, México, Mc Graw Hill
Suarez, L. (2004). Las limitaciones del análisis financiero tradicional de la liquidez. Revista Equidad y Desarrollo, No. 2
Jiménez, S., García-Ayuso, M., & Sierra, G. (2002). Análisis financiero (2da ed.). España: Ediciones Pirámide.