Para incrementar el Valor Económico Agregado (EVA), se debe actuar sobre sus tres componentes fundamentales integrando eficiencia operativa y optimización de recursos. Las estrategias clave son:
1. Optimización de la UAIDI (Eficiencia Operativa)
Se debe buscar el aumento del rendimiento de los activos actuales sin nuevas inversiones. Esto se logra mejorando el margen de ventas (reducción de costos o aumento de precios) y elevando la rotación de activos. Como señala Damodaran (2012), el crecimiento solo crea valor si el retorno sobre el capital invertido supera el costo de capital.
2. Gestión del VCA (Racionalización de Activos)
Es vital reducir la inversión en activos improductivos, capital de trabajo o activos no corrientes que no generen ventas proporcionales. Al disminuir el VCA, se reduce el cargo financiero total, aumentando el EVA incluso si la utilidad se mantiene constante5.
3. Reducción del CCPP (Estructura de Capital)
Se debe trabajar en reducir el riesgo financiero y mejorar la capacidad de negociación con acreedores para bajar el costo de la deuda y la rentabilidad exigida por los accionistas. Brigham y Houston (2021) sostienen que alcanzar una estructura de capital óptima minimiza el WACC (CCPP), maximizando el valor de la firma.
El cálculo fundamental para monitorear estas estrategias es:
En conclusión, la creación de valor exige que la rentabilidad generada supere siempre el costo de oportunidad de los recursos.
Bibliografía
Brigham, E. F., & Houston, J. F. (2021). Fundamentals of Financial Management. Cengage Learning.
Damodaran, A. (2012). Investment Valuation: Tools and Techniques for Determining the Value of Any Asset. Wiley.