NE vs NPT

NE vs NPT

by EDGAR SEBASTIáN GUZMáN GONZALEZ -
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La nutrición parenteral (NP) ha sido tradicionalmente considerada una terapia de rescate en pacientes pediátricos que no pueden recibir nutrición enteral debido a fallo gastrointestinal, cirugía mayor o enfermedades que contraindican el tracto digestivo. Las guías clásicas priorizan la nutrición enteral precoz dentro de las primeras 24-48 horas del ingreso en la unidad de cuidados intensivos pediátricos, promoviendo mejores resultados clínicos y reducción de complicaciones infecciosas.

Además, estudios sobre nutrición óptima en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales documentan que un aporte adecuado de macronutrientes desde fases tempranas puede influir positivamente en índices de desarrollo neurológico a largo plazo en prematuros una justificación para considerar NP precoz en este subgrupo de alto riesgo.

Evidencia de ensayos clínicos aleatorizados ha mostrado que retrasar la NP por hasta una semana (esperando tolerancia enteral puede resultar en menos infecciones, estancias más cortas y mejores resultados clínicos comparado con inicio inmediato en los primeros días de ingreso. Este hallazgo sostiene la recomendación de priorizar alimentación enteral precoz y reservar NP a aquellos que realmente la necesitan o no toleran la vía enteral de manera segura.

En conclusión, la NP no debe limitarse únicamente como terapia de rescate convencional. En contextos clínicos específicos como prematuros de muy bajo peso, malabsorción severa o cirugía gastrointestinal compleja puede considerarse una intervención precoz cuidadosamente balanceada con riesgos metabólicos e infecciosos. La decisión debe basarse en criterios clínicos, tolerancia digestiva y una evaluación multidisciplinaria para optimizar resultados nutricionales y clínicos.

 

REFERENCIAS

Fivez T, Kerklaan D, Mesotten D, Verbruggen S, Wouters PJ, Vanhorebeek I, et al. Early versus late parenteral nutrition in critically ill children. N Engl J Med. 2016;374(12):1111–1122. doi:10.1056/NEJMoa1514762

Mehta NM, Skillman HE, Irving SY, Coss-Bu JA, Vermilyea S, Farrington EA, et al. Guidelines for the provision and assessment of nutrition support therapy in the pediatric critically ill patient. JPEN J Parenter Enteral Nutr. 2017;41(5):706–742. doi:10.1177/0148607117711387

Tesser A, Bacci S, Cavicchioli P, Ghirardi B. Optimizing early nutritional strategies in neonatal intensive care units: Implications for growth and neurodevelopment. Nutrients. 2025;17(2):232. doi:10.3390/nu17020232

Van Goudoever JB, Carnielli VP, Darmaun D, Sainz de Pipaón M. ESPGHAN/ESPEN/ESPR guidelines on pediatric parenteral nutrition. Clin Nutr. 2018;37(6):2303–2305. doi:10.1016/j.clnu.2018.06.943

Miranda Capetanópulos C, Herrera M, López J. Soporte nutricional en el paciente pediátrico hospitalizado: Indicaciones y complicaciones de la nutrición parenteral. Rev Cienc Méd. 2024;28(1):45–54.

 

 


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Re: NE vs NPT

by EVELINA JACQUELIN VINCES GRACIA -
Hola Edgar, si bien es cierto que el estudio PEPaNIC marcó un antes y un después al sugerir que el inicio tardío de la NP (día 7) reduce complicaciones en pacientes críticos, no podemos convertir una tendencia estadística en una regla de oro universal. Debemos recordar que "la mejor nutrición es la que el niño puede tolerar", pero también que el hambre celular tiene consecuencias.
No deberíamos ver a la NP como una derrota del sistema digestivo, sino como un puente hacia la recuperación. Existen escenarios donde esperar 7 días no es prudencia, sino un riesgo:
El paciente previamente desnutrido: Un niño que ingresa con un percentil bajo o pérdida de masa muscular no tiene las reservas de glucógeno ni grasas para "esperar" una semana. En ellos, la NP precoz previene el catabolismo proteico acelerado.
Falla intestinal primaria: En casos de gastrosquisis o resecciones masivas, la NP es el soporte vital básico, no un rescate.
La "ventana de oportunidad" metabólica: En el paciente crítico, el estrés metabólico es inmenso. Si la nutrición enteral (NE) es insuficiente (menos del 60% de los requerimientos), la NP complementaria debe entrar en juego antes de que el déficit acumulado sea inmanejable.

Fuente
1. Joosten K, Embleton N, Yan W, Senterre T; ESPGHAN/ESPEN/ESPR/CSPEN working group on pediatric parenteral nutrition. ESPGHAN/ESPEN/ESPR/CSPEN guidelines on pediatric parenteral nutrition: Energy. Clin Nutr. 2018 Dec;37(6 Pt B):2309-2314. doi: 10.1016/j.clnu.2018.06.944. Epub 2018 Jun 18. PMID: 30078715.
2. Fivez T, et al. Early versus Late Parenteral Nutrition in Critically Ill Children (PEPaNIC trial). New England Journal of Medicine. 2016. DOI: 10.1056/NEJMoa1514762
3. Sociedad Española de Cuidados Intensivos Pediátricos (SECIP). Guía de práctica clínica para el soporte nutricional en el niño crítico. 2023.
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Re: NE vs NPT

by GUADALUPE CAROLINA PAZMIñO BARRE -
Estimado Edgasr:

Por aportar a tu análisis, en el paciente pediátrico hospitalizado, la nutrición parenteral no debe considerarse de rutina, pero tampoco limitarse exclusivamente a una terapia de rescate. Su indicación debe ser precoz y selectiva, cuando el tracto gastrointestinal no es funcional o cuando la nutrición enteral no permite cubrir ≥60% de los requerimientos energéticos y proteicos en 3–5 días, especialmente en lactantes, pacientes críticos o niños con alto riesgo nutricional. En pacientes estables con función intestinal preservada, la nutrición enteral sigue siendo la estrategia de primera línea, reservando la NP para situaciones claramente justificadas por el contexto clínico.

Referencias:
• Fivez, T., et al. (2016). Early versus late parenteral nutrition in critically ill children. New England Journal of Medicine, 374(12), 1111–1122. https://doi.org/10.1056/NEJMoa1514762
• Mehta, N. M., et al. (2017). Guidelines for the provision and assessment of nutrition support therapy in the pediatric critically ill patient. JPEN, 41(5), 706–742.
• Koletzko, B., et al. (2020). ESPGHAN/ESPEN/ESPR guidelines on pediatric parenteral nutrition. Clinical Nutrition, 39(2), 433–465.
• Marino, L. V., et al. (2018). Nutrition support in critically ill children. The Lancet Child & Adolescent Health, 2(5), 363–373.
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Re: NE vs NPT

by EDITH NICOLE ALCíVAR ZAMBRANO -
Saludos, Sebastián. Gracias por tu aporte. Coincido en que la nutrición enteral precoz debe ser la estrategia prioritaria en el niño hospitalizado, y que la evidencia del estudio PEPaNIC obliga a ser cautelosos con el inicio rutinario de NP en pacientes críticamente enfermos. Sin embargo, un aspecto que vale la pena reforzar es que los resultados de estos ensayos no deben interpretarse de forma aislada del riesgo nutricional y de la edad del paciente.

En lactantes pequeños, neonatos y niños con desnutrición previa o enfermedades crónicas, las reservas metabólicas son limitadas y el impacto de un déficit energético-proteico temprano puede ser clínicamente relevante. Las guías internacionales más recientes enfatizan que, cuando se prevé una incapacidad para cubrir los requerimientos por vía enteral durante varios días, la NP temprana puede ser una herramienta preventiva más que una intervención reactiva, siempre que exista una monitorización estricta de complicaciones metabólicas e infecciosas.

Además, más allá del momento de inicio, la calidad de la NP (adecuado aporte proteico, progresión gradual de glucosa y lípidos, y ajuste según fase de la enfermedad) resulta determinante para evitar sobrealimentación y efectos adversos. En este sentido, la NP no debería plantearse como una dicotomía “temprana versus tardía”, sino como parte de una estrategia flexible, individualizada y reevaluada diariamente por un equipo multidisciplinario.

En conclusión, el desafío actual no es decidir si la NP es solo de rescate o precoz, sino identificar qué pacientes se benefician realmente de su uso oportuno, evitando tanto la desnutrición como la sobreintervención nutricional.

Bibliografía
ESPGHAN, ESPEN, ESPR, & CSPEN. (2018). Guidelines on pediatric parenteral nutrition. Clinical Nutrition, 37(6), 2303–2305.
Fivez, T., et al. (2016). Early versus late parenteral nutrition in critically ill children. New England Journal of Medicine, 374(12), 1111–1122.
Mehta, N. M., et al. (2017). Guidelines for nutrition support therapy in the pediatric critically ill patient. JPEN, 41(5), 706–742.