En el paciente pediátrico hospitalizado, ¿la nutrición parenteral sigue siendo una terapia de rescate o debe considerarse una intervención precoz en determinados contextos clínicos?
En el paciente pediátrico hospitalizado, la nutrición parenteral (NP) ya no se interpreta solo como una alternativa de último recurso, sino como una herramienta terapéutica que puede instaurarse de manera precoz en escenarios clínicos definidos. Antes se reservaba únicamente para casos de imposibilidad absoluta de la vía enteral; sin embargo, la literatura reciente demuestra que postergar su inicio puede favorecer la desnutrición hospitalaria, retrasar la recuperación inmunológica y prolongar la estancia en cuidados intensivos.
Las recomendaciones conjuntas de ESPGHAN y ESPEN (2018) señalan que la NP debe establecerse tempranamente cuando la alimentación enteral no es viable o resulta insuficiente para cubrir las necesidades nutricionales, en particular en pacientes críticos, neonatos prematuros y niños con enfermedades gastrointestinales graves. La NP no representa un “rescate”, sino un recurso terapéutico que garantiza aporte energético, proteico y de micronutrientes indispensables para sostener crecimiento y reparación celular.
La NP temprana se justifica en situaciones de alto riesgo nutricional, mientras que en pacientes estables con posibilidad de progresión enteral se recomienda priorizar la vía digestiva. El enfoque actual busca equilibrar seguridad metabólica, prevención de complicaciones (infecciones, alteraciones hepáticas) y mejor pronóstico.
Es indispensable reconocer que la NP en pediatría no se limita a brindar apoyo metabólico, sino que forma parte de la estrategia terapéutica integral en pacientes críticos. Su inicio oportuno favorece la conservación de la masa muscular, regula la respuesta inflamatoria y optimiza la tolerancia a tratamientos farmacológicos complejos. De esta manera, la NP debe concebirse como una intervención adaptable a la evolución clínica bajo esquemas estandarizados, que contribuye a reducir las complicaciones derivadas de la desnutrición hospitalaria.
Referencias
American Society for Parenteral and Enteral Nutrition (ASPEN). (2017). Guidelines for the provision and assessment of nutrition support therapy in the pediatric critically ill patient. Journal of Parenteral and Enteral Nutrition, 41(5), 706–742. https://doi.org/10.1177/0148607117711387
European Society for Clinical Nutrition and Metabolism (ESPEN), European Society for Paediatric Gastroenterology, Hepatology and Nutrition (ESPGHAN), European Society for Paediatric Research (ESPR), & Chinese Society of Parenteral and Enteral Nutrition (CSPEN). (2018). Guidelines on pediatric parenteral nutrition. Clinical Nutrition, 37(6), 2303–2355. https://doi.org/10.1016/j.clnu.2018.06.956