Para incrementar el Valor Económico Agregado (EVA) es clave actuar sobre sus tres componentes. Primero, aumentar la UAIDI mediante mejoras operativas, control de costos y optimización de precios. Segundo, reducir el capital invertido gestionando eficientemente los activos y eliminando inversiones improductivas. Finalmente, disminuir el costo promedio ponderado de capital (CCPP) mediante una estructura financiera más eficiente. La combinación de estas estrategias permite que la rentabilidad supere el costo del capital, generando creación de valor sostenible.
Referencia Bibliográfica:
Merchán, M. (2015). El análisis económico financiero: De la teoría a la práctica. Editorial Ecuador