En mi opinión, a partir del enfoque de la entrevista por competencias, es posible sostener que las entrevistas virtuales pueden generar resultados similares a las presenciales, siempre que se conserve la estructura del proceso y los criterios de evaluación. Este tipo de entrevista se centra en identificar comportamientos pasados como predictores del desempeño futuro, por lo que el medio utilizado (presencial o virtual) no es el factor decisivo, sino la claridad de las preguntas, la sistematización de las respuestas y la preparación del entrevistador. Si bien la modalidad virtual puede limitar la observación de ciertos elementos no verbales, estas diferencias pueden compensarse mediante guías estructuradas, escalas de valoración y el uso adecuado de la tecnología. En este sentido, Boyatzis (2008) señala que las competencias observables pueden evaluarse de manera consistente en distintos contextos si se utilizan métodos bien definidos. Asimismo, Campion, Palmer y Campion (1997) destacan que la estructura de la entrevista es el principal factor que asegura su validez, más allá de si se realiza de forma presencial o mediada por tecnología. Finalmente, Chapman y Webster (2003) concluyen que los procesos de selección apoyados en herramientas virtuales pueden ser tan eficaces como los tradicionales cuando están correctamente diseñados.
En conclusión, considero que la entrevista virtual por competencias no solo es una alternativa viable, sino que puede ser equivalente a la presencial, siempre que se garantice el rigor metodológico del proceso.
Referencias (APA)
Boyatzis, R. E. (2008). Competencies in the 21st century. Journal of Management Development, 27(1), 5–12.
Campion, M. A., Palmer, D. K., & Campion, J. E. (1997). A review of structure in the selection interview. Personnel Psychology, 50(3), 655–702.