¿Flexibilidad real o utopía administrativa en la aplicación del DUA?

¿Flexibilidad real o utopía administrativa en la aplicación del DUA?

de FABIAN ALEXANDER SARANGO GOMEZ -
Número de respuestas: 2

Buen día estimados compañeros, revisando el material de esta semana sobre la integración práctica del DUA, me pareció crucial la distinción que se hace sobre el uso de las pautas. El texto nos recuerda que estas no deben verse como instrucciones rígidas, sino que "las pautas y los puntos de verificación son un conjunto de estrategias que ayudan a diseñar contextos flexibles maximizando las oportunidades de aprendizaje y eliminando barreras" (Elizondo, 2020, p. 56). Este enfoque proactivo nos invita a dejar de "parchar" el currículo cuando aparece una dificultad y empezar a diseñarlo accesible desde el origen.

Si el DUA promueve que el estudiante elija cómo demostrar lo aprendido (texto, voz, video, etc.), ¿estamos los docentes y las instituciones preparados para evaluar de manera justa y estandarizada a "aprendices expertos" que utilizan formatos totalmente distintos entre sí, o la burocracia académica terminará limitando esta flexibilidad?

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Re: ¿Flexibilidad real o utopía administrativa en la aplicación del DUA?

de PAOLA BRIGITTE MORILLO TUQUERRES -
Hola, esta pregunta es verdaderamente interesante, puedo considerar que toca uno de los mayores desafíos que existen en la educación, y justamente al aplicar el DUA en la práctica que es la evaluación, porque este propone dejar atrás la idea de qué todos los estudiantes debemos mostrar lo aprendido de una misma forma, porque de esta manera se reconoce que existe diversas maneras válidas para expresar un conocimiento, tomando las palabras de Rose & Meyer (2021), el aprendizaje significativo ocurre cuando el alumno tiene opciones y control sobre cómo participa y demuestra lo que él sabe, favoreciendo así la autonomía y la motivación. Pero esta flexibilidad suele chocar bastante con sistemas educativos que todavía prioriza la estandarización y el cumplimiento de formatos, es decir, bases de metodologías tradicionales.
Desde esta perspectiva, aquí surge la pregunta clave que mencionas si ¿realmente estamos preparados los docentes y las instituciones para evaluar estos conocimientos, sin caer en injusticia o mínimamente en subjetividad? pues igualmente, tomando palabras de Sanmartí (2021), evaluar no es calificar ni comparar, sino que ese es recoger evidencias para comprender como el estudiante puede llegar a tener un conocimiento y ayudarlo a mejorar en este proceso. En este sentido, el problema no es que existan distintos formatos de evaluación, sino que muchas veces no se dan cuenta que existen otras formas claras o coherentes con los objetivos de aprendizaje y cuando se utilizan rúbricas bien diseñadas es posible evaluar de manera justa, aunque los productos sean diferentes.
Sin embargo, también es cierto que la burocracia académica y las normas severas que limitan esta flexibilidad, según Murillo & Duque (2020), los sistemas educativos siguen arrastrando una cultura evaluativa tradicional que llega a entorpecer la innovación inclusiva y esto no debería verse como un obstáculo definitivo, sino como una oportunidad para repensar la evaluación desde una lógica más humanitaria y equitativa. En conclusión, aplicar el DUA implica asumir que la evaluación debe darse de una forma justa y que tampoco significa evaluar a todos por igual, sino, ofreciendo distintas oportunidades para demostrar los aprendizajes adquiridos.

Bibliografía:
Murillo, F. J., & Duk, C. (2020). Una evaluación inclusiva para una educación inclusiva. Revista Latinoamericana de Educación Inclusiva.
Rose, D., & Meyer, A. (2021). Diseño Universal para el Aprendizaje: teoría y práctica. CAST.
Sanmartí, N. (2021). Evaluar para aprender. Graó.
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Re: ¿Flexibilidad real o utopía administrativa en la aplicación del DUA?

de BEATRIZ ZORANGEL CEVALLOS CHAGUAY -
Muy interesante la presentación del contexto y su interrogante compañero; desde mi punto de vista, si bien el DUA promueve que los estudiantes elijan cómo demostrar lo aprendido —a través de textos, exposiciones orales, producciones audiovisuales u otras formas de expresión—, la realidad educativa evidencia que ni todos los docentes ni las instituciones están plenamente preparados para evaluar de manera justa y estandarizada a aprendices expertos que utilizan formatos diversos o, a cosiderar las individualidades en el aula . En muchos casos, la burocracia académica, sustentada en sistemas de evaluación tradicionales, continúa privilegiando productos homogéneos y fácilmente cuantificables, lo que puede limitar la flexibilidad que propone el DUA.
A mi punto de vista no es solo aplicar un diseño, sino preparar el terreno para hacerlo.