Hola, esta pregunta es verdaderamente interesante, puedo considerar que toca uno de los mayores desafíos que existen en la educación, y justamente al aplicar el DUA en la práctica que es la evaluación, porque este propone dejar atrás la idea de qué todos los estudiantes debemos mostrar lo aprendido de una misma forma, porque de esta manera se reconoce que existe diversas maneras válidas para expresar un conocimiento, tomando las palabras de Rose & Meyer (2021), el aprendizaje significativo ocurre cuando el alumno tiene opciones y control sobre cómo participa y demuestra lo que él sabe, favoreciendo así la autonomía y la motivación. Pero esta flexibilidad suele chocar bastante con sistemas educativos que todavía prioriza la estandarización y el cumplimiento de formatos, es decir, bases de metodologías tradicionales.
Desde esta perspectiva, aquí surge la pregunta clave que mencionas si ¿realmente estamos preparados los docentes y las instituciones para evaluar estos conocimientos, sin caer en injusticia o mínimamente en subjetividad? pues igualmente, tomando palabras de Sanmartí (2021), evaluar no es calificar ni comparar, sino que ese es recoger evidencias para comprender como el estudiante puede llegar a tener un conocimiento y ayudarlo a mejorar en este proceso. En este sentido, el problema no es que existan distintos formatos de evaluación, sino que muchas veces no se dan cuenta que existen otras formas claras o coherentes con los objetivos de aprendizaje y cuando se utilizan rúbricas bien diseñadas es posible evaluar de manera justa, aunque los productos sean diferentes.
Sin embargo, también es cierto que la burocracia académica y las normas severas que limitan esta flexibilidad, según Murillo & Duque (2020), los sistemas educativos siguen arrastrando una cultura evaluativa tradicional que llega a entorpecer la innovación inclusiva y esto no debería verse como un obstáculo definitivo, sino como una oportunidad para repensar la evaluación desde una lógica más humanitaria y equitativa. En conclusión, aplicar el DUA implica asumir que la evaluación debe darse de una forma justa y que tampoco significa evaluar a todos por igual, sino, ofreciendo distintas oportunidades para demostrar los aprendizajes adquiridos.
Bibliografía:
Murillo, F. J., & Duk, C. (2020). Una evaluación inclusiva para una educación inclusiva. Revista Latinoamericana de Educación Inclusiva.
Rose, D., & Meyer, A. (2021). Diseño Universal para el Aprendizaje: teoría y práctica. CAST.
Sanmartí, N. (2021). Evaluar para aprender. Graó.