Desde mi perspectiva yo creo que es posible obtener resultados comparables entre entrevistas de selección virtuales y presenciales, siempre que se estructure adecuadamente el proceso y se utilicen herramientas tecnológicas eficaces. Según Gonzaga‑Delgado, Soledad‑Rodríguez y Vargas‑Merino (2025), aunque existen diferencias en la percepción del entrevistador y en la comunicación no verbal, las entrevistas virtuales son igualmente válidas para evaluar habilidades técnicas y conductuales, especialmente en etapas iniciales de selección.
Según Ruiz (2015), la entrevista enfocada en competencias constituye un instrumento fundamental para el proceso de selección, ya que permite evaluar de manera sistemática las habilidades, conocimientos y actitudes del candidato. Este enfoque se centra más en la calidad de las preguntas y en la estructura de la entrevista que en el medio por el que se realiza, lo que sugiere que, correctamente aplicada, la entrevista virtual puede garantizar resultados comparables a la presencial.
Díaz-Bravo, Torruco-García, Martínez-Hernández y Varela-Ruiz (2013) destacan la flexibilidad y dinamismo de la entrevista como recurso, lo que refuerza la idea de que las entrevistas pueden adaptarse a distintos formatos sin perder su eficacia. Esto implica que, con una adecuada planificación y manejo de la comunicación virtual, es posible mantener la calidad de la evaluación.
Además, Moratinos Sancho, Otal Carreras y Ramos Villagrasa (2021) señalan que la videoconferencia ofrece herramientas que permiten observar tanto el lenguaje verbal como no verbal, siempre que existan condiciones técnicas apropiadas y protocolos claros. Esto coincide con Sardi (2021), quien argumenta que la tecnología, bien utilizada, no solo mantiene la efectividad de la entrevista, sino que aporta ventajas adicionales como la reducción de costos y mayor accesibilidad.
En conjunto, la evidencia sugiere que, aunque la entrevista virtual presenta desafíos particulares, como la interpretación de gestos y la gestión de interrupciones técnicas, los resultados pueden ser equivalentes a los de una entrevista presencial si se aplican metodologías estructuradas y se aprovechan adecuadamente las herramientas tecnológicas. La clave está en la planificación, la estandarización de preguntas y la preparación tanto del entrevistador como del entrevistado para garantizar que la evaluación sea objetiva y completa.
Referencias Bibliográficas:
Díaz-Bravo, L., Torruco-García, U., Martínez-Hernández, M., & Varela-Ruiz, M. (2013). La entrevista, recurso flexible y dinámico. Investigación en Educación Médica, 2(7), 162-167. http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2007-50572013000300009
Moratinos Sancho, A., Otal Carreras, S., & Ramos Villagrasa, P. J. (2021). La entrevista de selección de personal mediante videoconferencias: Una revisión bibliográfica [Trabajo de fin de grado]. Universidad de Zaragoza. https://zaguan.unizar.es/record/109303
Ruiz, M. (2015). Entrevista enfocada en competencias: La entrevista pieza fundamental del proceso de selección. Revista de Servicio Civil.
Sardi, B. (2021). Un aporte a la psicología laboral en tiempos de pandemia: La entrevista de selección de personal mediada por la tecnología. En Actas del XIII Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en Psicología (pp. 60-64). Universidad de Buenos Aires. https://www.aacademica.org/000-012/284.pdf