Nutrición enteral vs parenteral en el niño hospitalizado

Nutrición enteral vs parenteral en el niño hospitalizado

de JAZMIN KARINA FARINANGO BALSECA -
Número de respuestas: 1

En el paciente pediátrico hospitalizado, ¿la nutrición parenteral sigue siendo una terapia de rescate o debe considerarse una intervención precoz en determinados contextos clínicos?

Según Marugán, Aznal, & López (2023), la nutrición parenteral no debe ser precoz en el paciente crítico pediátrico, es decir, no en las primeras 24 horas de su ingreso a UCI. En caso de pancreatitis grave y que a su vez no se pueda indicar nutrición enteral, la NP puede retrasarse hasta superar la inflamación (alrededor de 5 días). La excepción son los niños prematuros extremos y recién nacidos pretérmino, en quienes sí se puede iniciar NP en las primeras 24 horas de vida.


Cabe mencionar que la NP es considerada un soporte nutricional solo en caso de que se encuentre ausente la integridad funcional del tracto gastrointestinal e ir evolucionando a NE cuando la función gastrointestinal esté parcial o normal (NE) (Marugán, Aznal, & López, 2023).


De igual forma, según Koletzko (2015), se debería evitar la NP siempre que el tracto gastrointestinal esté funcional, ya sea para alimentación oral o enteral (incluso por botón gástrico), pues las complicaciones con NP pueden llegar a ser mucho más costosas que otro soporte nutricional.


Aunque niños mayores y adolescentes podrían superar periodos largos de nutrición inadecuada (como de 7 días), se debe considerar que la decisión del tipo de soporte nutricional dependerá de la edad, el estado nutricional y de la enfermedad del paciente. Reconocer que  os prematuros pequeños puede tener gran perjucio con 1 día de inanición, por lo que la NP se debe instaurar el ellos luego del poco tiempo de nacidos en caso de que no vayan a tolerar NE (Koletzko, 2015).


Siempre que sea posible se debe administrar NP junto con NE (aunque sea en mínima cantidad), trabajar con un equipo multidisciplinario y evaluar a los pacientes 2 o 3 veces por semana (Koletzko, 2015).

Bibliografía

Koletzko, B. (2015). Parenteral Nutritional Support. Pediatric Nutrition in Practice. Worl Rev Nutr Diet., 158-162.

Marugán, J., Aznal, E., & López, P. (2023). Elección del soporte nutricional. Sociedad Española de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica, 423-430.


En respuesta a JAZMIN KARINA FARINANGO BALSECA

Re: Nutrición enteral vs parenteral en el niño hospitalizado

de ESTEFANI MICHAELLE NIEVE MENDEZ -
Coincido en que la nutrición parenteral no debe indicarse de forma rutinaria ni precoz en todos los pacientes pediátricos, y que la vía enteral debe priorizarse siempre que el tracto gastrointestinal sea funcional. No obstante, retrasar la nutrición parenteral cuando la nutrición enteral es insuficiente también puede ser perjudicial, especialmente en niños con alto riesgo nutricional o en estados hipercatabólicos.
Guías como ESPGHAN y ASPEN señalan que la nutrición parenteral debe iniciarse de forma oportuna cuando no es posible cubrir los requerimientos por vía enteral, para evitar balance energético negativo y pérdida de masa magra. Esto es particularmente relevante en lactantes pequeños y pacientes con desnutrición previa, en quienes periodos cortos de ayuno pueden tener consecuencias clínicas importantes.
Referencias
Joosten, K. F. M., Embleton, N. D., Yan, W., Senterre, T., & ESPGHAN/ESPEN/ESPR/CSPEN Working Group on Pediatric Parenteral Nutrition. (2018). ESPGHAN/ESPEN/ESPR/CSPEN guidelines on pediatric parenteral nutrition: Energy. Clinical Nutrition, 37(6), 2309–2314. https://doi.org/10.1016/j.clnu.2018.06.944