Desde la gestión financiera, el Valor Económico Agregado (EVA) es un indicador clave para evaluar si una empresa está generando valor por encima del costo del capital utilizado. Su correcta aplicación permite orientar las decisiones operativas y financieras hacia una creación de valor sostenible (Stewart, 1991).
Para incrementar el EVA, una estrategia fundamental es mejorar el resultado operativo después de impuestos mediante una administración eficiente de los costos y procesos. Asimismo, una gestión adecuada del capital invertido, especialmente del capital de trabajo, permite reducir recursos inmovilizados que no generan rentabilidad. Finalmente, optimizar el costo del capital a través de una estructura financiera equilibrada contribuye a disminuir el costo de financiamiento y a fortalecer el EVA.
En síntesis, la gestión del EVA requiere integrar eficiencia operativa, uso responsable del capital y decisiones financieras alineadas con la creación de valor.
BIBLIOGRAFÍA:
Stewart, G. B. (1991). The quest for value: A guide for senior managers. Harper Business.