¿Más nutrición siempre es mejor? Reflexión crítica sobre el soporte nutricional en el niño críticamente enfermo

Re: ¿Más nutrición siempre es mejor? Reflexión crítica sobre el soporte nutricional en el niño críticamente enfermo

de MARIA ELISA PANTA VIVAR -
Número de respuestas: 0
Estimada Carolina
Tu análisis sobre la relevancia de la proteína en el paciente pediátrico crítico es muy pertinente. En efecto, la evidencia señala que el catabolismo proteico en estas condiciones es tan marcado que un aporte calórico elevado, por sí solo, no logra preservar la masa magra ni mejorar la síntesis proteica. Por el contrario, puede derivar en complicaciones metabólicas como hiperglucemia o sobrecarga lipídica.
La masa muscular cumple un papel esencial no solo en la movilidad, sino también en la función respiratoria y en la respuesta inmunológica, por lo que garantizar un aporte proteico suficiente resulta prioritario. En este sentido, la estrategia de hipocaloría permisiva acompañada de proteína adecuada durante las fases iniciales de inflamación severa o shock representa una práctica respaldada por la literatura, ya que permite limitar el daño catabólico sin añadir un exceso energético difícil de metabolizar.
Coincido contigo en que la individualización del soporte nutricional es clave: más allá de las calorías, lo que realmente impacta en la evolución clínica es el equilibrio entre energía y proteína, ajustado a la edad, condición y fase metabólica del niño.

Referencias
Fivez, T., Kerklaan, D., & Mesotten, D. (2020). Nutrition in critically ill children: State of the art. Clinical Nutrition, 39(1), 11–19. https://doi.org/10.1016/j.clnu.2019.02.031
Mehta, N. M., Skillman, H. E., Irving, S. Y., Coss-Bu, J. A., Vermilyea, S., Farrington, E. A., McKeever, L., Hall, A. M., Goday, P. S., Braunschweig, C., & the American Society for Parenteral and Enteral Nutrition. (2017). Guidelines for the provision and assessment of nutrition support therapy in the pediatric critically ill patient. JPEN Journal of Parenteral and Enteral Nutrition, 41(5), 706–742. https://doi.org/10.1177