¿Más Nutrición Siempre es Mejor? Reflexión Crítica sobre el Soporte en Pediatría Crítica
La sobrealimentación es vista como un cuadro perjudicial para el paciente ya que agrede a su función metabólica. Para ello se ha estudiado las fases metabólicas del paciente durante la enfermedad y sus respectivos requerimientos nutricionales.
1. Las Fases Metabólicas
La respuesta al estrés crítico se divide en fases (Ebb, Flow y Recuperación). Durante la fase aguda (Ebb y Flow temprano), el cuerpo tiene la capacidad de movilizar sus propias reservas de sustrato (autofagia y gluconeogénesis) para sobrevivir. Por lo tanto, si intentamos evitar de alguna forma este catabolismo con, por ejemplo: altas dosis de glucosa y lípidos en las primeras 24 – 48 horas, lo que se lograría es generar una carga metabólica excesiva, mas no un freno en el catabolismo.
2. El Rol de la Proteína frente a las Calorías
Actualmente se considera priorizar el aporte de proteínas una vez que el organismo entre en fase anabólica y pueda ser aprovechada el suministro de aminoácidos para la reparación tisular. Cabe recordar que en el niño crítico el objetivo no es ganar peso (masa grasa), sino preservar la masa magra para asegurar la función de los músculos respiratorios y la respuesta inmune.
Las guías ASPEN y la evidencia actual sugieren priorizar alcanzar las metas proteicas (1, 5 – 2 gr/kg/d) si las calorías totales se mantienen en rangos de "hipoalimentación permisiva" durante la primera semana.
3. Riesgos Metabólicos de una Prescripción Inadecuada
- Hiperglucemia e Hiperinsulinemia: podría aumentar el riesgo de enfermedades nosocomiales.
- Dificultad en el Destete Ventilatorio: El exceso de calorías aumenta la producción de dióxido de carbono lo que obliga al paciente a aumentar su esfuerzo respiratorio, retrasando la extubación.
- Síndrome de Realimentación: Desplazamientos fatales de electrolitos (F, K, Mg) al intentar alimentar rápidamente a un niño previamente desnutrido.
4. Caso Hipotético
Por ejemplo, un Lactante de 8 meses post-cirugía cardíaca al que se le inicia NE y NP parcial en el día 1 con nutrientes cerca del 100% de su requerimiento. Al día 3, empieza a presentar distensión abdominal, retenido en gases sanguíneos y elevación de transaminasas. Se diagnostica sobrealimentación. Al reducir el aporte calórico al 70% y priorizar aminoácidos, mejora el perfil respiratorio y se logra la extubación.
Referencias :
Reintam Blaser, A., et al. (2020). Enteral Feeding Intolerance: Updates in Definitions and Pathophysiology. Nutrients.
Vanhorebeek, I., et al. (2020). Nutrition in the critically ill child. Nature Reviews Nephrology.