Relación entre la fase metabólica y el aporte nutricional
La nutrición en el niño críticamente enfermo se debe de considerar como una intervención terapéutica que es necesario adaptar según la fase metabólica que está cursando dentro de su enfermedad (Brown & Hall, 2021) . Es así como, durante la fase aguda del estrés crítico, el paciente entra en una fase hiper catabólica mediada por la acción de catecolaminas, citoquinas proinflamatorias y cortisol, lo que puede conllevar a un aumento en la resistencia a la insulina y disminución del uso eficiente de los macronutrientes como fuente energética (Kratochvíl, y otros, 2022). Por lo tanto la sobrealimentación es perjudicial porque el exceso calórico no se utiliza para anabolismo y por lo tanto conlleva a complicaciones metabólicas pues el organismo no tiene la capacidad de utilizar un soporte nutricional elevado, sobre todo lípidos y carbohidratos. En este período sobrealimentar aumentan las alteraciones metabólicas sin mermar el catabolismo. En la fase de estabilización y recuperación existe una disminución progresiva de la respuesta inflamatoria, disminuyendo paulatinamente los mediadores pro-inflamatorios, mejorando la sensibilidad a la insulina y de manera conjunta se dando inicio al anabolismo tisular (Brown & Hall, 2021). Por lo anterior el aporte energético progresivo es seguro y eficaz. Es por eso por lo que es preferible iniciar con una carga de soporte nutricional y gradualmente aumentarlo tomando en cuenta las fases de estabilización y recuperación (Chaparro, y otros, 2023).
Rol de la proteína frente a las calorías
Las proteínas cumplen una función estructural y funcional. Por lo tanto un soporte temprano y en dosis recomendada ayudan a minimizar la pérdida de masa muscular, reparación de tejidos, favorece la cicatrización y ayuda a preservar la función inmune (Brown & Hall, 2021). Es por esto por lo que las guías priorizan el aporte proteico dentro del aporte energético total en las fases agudas de la enfermedad (Chaparro, y otros, 2023) (Kratochvíl, y otros, 2022).
Riesgos metabólicos de una prescripción inadecuada
La sobrealimentación se asocia con hiperglicemia refractaria, resistencia a la insulina, aumento en la producción de CO 2, hipertrigliceridemia, esteatosis hepática no alcohólica, y aumento en el riesgo de infecciones (Kratochvíl, y otros, 2022). Por lo anterior puede prolongar el tiempo de ventilación mecánica y difícil destete de esta, aumentar el tiempo de estadía en la terapia intensiva y tendencia a un mal pronóstico (Brown & Hall, 2021).
Caso clínico Clínico
Menciono un caso de un lactante menor con diagnostico de sepsis por infeccioòn de vìas urinarias + enterocolitis , que recibe nutrición parenteral completa desde el primer día pero desarrolla hiperglicemia sostenida, hipertigliceridemia + uresis aumentada para su edad + evoluciòn clìnica tòrpida. Al reducir el aporte calórico priorizando las proteínas se consigue un mejor control metabólico y evolución clínica.
Referencias
Brown, B., & Hall, K. (2021). Tratamiento nutricional médico en cuidados intensivos. En J. Raymond, & K. Morrow, Dietoterapia (págs. 807-8015). Madrid: Elsevier.
Chaparro, C., Pabion, C., Tume, L., Mehta, N., Valla, F., & Moullete, C. (2023). Determining energy and protein needs in critically ill pediatric patients: A scoping review. Nutrition in Clinical Practice., 103-124. doi:https://doi.org/10.1002/ncp.11060
Kratochvíl, M., Klučka, J., Klabusayová, E., Musilová, T., Vafek, V., Skříšovská, T., . . . Štourač, P. (2022). Nutrition in Pediatric Intensive Care: A Narrative Review. Children, 1-12. doi:10.3390/children9071031