¿Más nutrición siempre es mejor? Reflexión crítica sobre el soporte nutricional en el niño críticamente enfermo

¿Más nutrición siempre es mejor? Reflexión crítica sobre el soporte nutricional en el niño críticamente enfermo

by ANDRéS FABIAN VALENCIA VELASCO -
Number of replies: 2

En la fase aguda de la enfermedad crítica pediátrica, el metabolismo se caracteriza por catabolismo, con movilización de reservas endógenas y producción de glucosa a través de gluconeogénesis, lo que disminuye el gasto energético en reposo hasta en un 50%. El aporte nutricional que supera este gasto conduce a sobrealimentación, con acumulación de nutrientes no utilizados (Mehta et al., 2011). En contraste, la fase de recuperación implica hipermetabolismo, con aumento del gasto energético para reparación tisular, lo que justifica un incremento progresivo en el aporte nutricional para evitar déficits acumulativos y promover anabolismo (Veldscholte et al., 2020). La transición entre fases requiere monitorización metabólica, como calorimetría indirecta, para ajustar el soporte y prevenir desequilibrios (Joosten et al., 2023).

La proteína cumple un rol prioritario en el mantenimiento del balance nitrogenado, con requerimientos mínimos de 1.5-2 g/kg/día en pacientes pediátricos críticos para reducir pérdida muscular y mortalidad. Estudios indican que la ingesta proteica adecuada se asocia con menor duración de ventilación mecánica, sin los efectos adversos de las calorías en exceso (Tume et al., 2020). Las calorías, cuando se administran en exceso durante la fase aguda, suprimen procesos adaptativos como autofagia y ketogénesis, mientras que la proteína soporta síntesis proteica sin inducir sobrecarga glicémica comparable (Fivez et al., 2016). Guías recomiendan priorizar proteína sobre calorías totales en las primeras 72 horas (Mehta et al., 2017).

Los riesgos metabólicos de una prescripción inadecuada incluyen hiperglucemia por exceso calórico, que activa vías inflamatorias y genera resistencia a insulina, disfunción mitocondrial e inhibición de autofagia, con consecuencias como prolongación de estancia en UCI, mayor incidencia de infecciones nosocomiales y deterioro de la función orgánica (Briassoulis et al., 2024). Además, la sobrealimentación lipídica puede inducir esteatosis hepática, mientras que el exceso de carbohidratos agrava estrés oxidativo (Coss-Bu et al., 2017).

En un caso hipotético, un niño de 5 años con sepsis recibe nutrición enteral al 150% del gasto energético medido en fase aguda, lo que provoca hiperglucemia >180 mg/dL, resistencia a insulina y extensión de ventilación mecánica por 5 días. Al ajustar el aporte a 70% del gasto con énfasis en proteína, se resuelve la hiperglucemia en 48 horas y se acorta la estancia en UCI (Wang et al., 2025). Este escenario ilustra la necesidad de protocolos individualizados basados en fases metabólicas (Joffe et al., 2009).

Referencias Briassoulis, G., Ilia, S., & Briassouli, E. (2024). Personalized nutrition in the pediatric ICU: Steering the shift from acute stress to metabolic recovery and rehabilitation. Nutrients, 16(20), 3523. https://doi.org/10.3390/nu16203523

Coss-Bu, J. A., Hamilton-Reeves, J., Patel, J. J., Morris, C. R., & Hurt, R. T. (2017). Protein requirements in the critically ill: A randomized controlled trial using parenteral nutrition. JPEN Journal of Parenteral and Enteral Nutrition, 41(5), 795–805. https://doi.org/10.1177/0148607115618449

Fivez, T., Kerklaan, D., Mesotten, D., Verbruggen, S., Wouters, P. J., Vanhorebeek, I., Debaveye, Y., Vlasselaers, D., Desmet, L., Casaer, M. P., Garcia Guerra, G., Hanot, J., Joffe, A., Tibboel, D., Joosten, K., & Van den Berghe, G. (2016). Early versus late parenteral nutrition in critically ill children. New England Journal of Medicine, 374(12), 1111–1122. https://doi.org/10.1056/NEJMoa1514762

Joffe, A., Anton, N., Lequier, L., Vandermeer, B., Tjosvold, L., Larsen, B., & Hartling, L. (2009). Nutritional support for critically ill children. Cochrane Database of Systematic Reviews, (2), CD005144. https://doi.org/10.1002/14651858.CD005144.pub2

Joosten, K., van Puffelen, E., Verbruggen, S., Fivez, T., Kerklaan, D., Van den Berghe, G., Vanhorebeek, I., Mesotten, D., & Guerra, G. G. (2023). Optimal protein intake supported by indirect calorimetry is associated with better outcomes in critically ill children: A double-blind randomized controlled pilot trial. Critical Care, 27(1), 129. https://doi.org/10.1186/s13054-023-04403-5

Mehta, N. M., Bechard, L. J., Dolan, M., Ariagno, K., Jiang, H., & Duggan, C. (2011). Energy imbalance and the risk of overfeeding in critically ill children. Pediatric Critical Care Medicine, 12(4), 398–405. https://doi.org/10.1097/PCC.0b013e3181fe279c

Mehta, N. M., Skillings, J., Coss-Bu, J. A., Vermilyea, S., Wakefield, C. D., Plotkin, R., & Duggan, C. (2017). Guidelines for the provision and assessment of nutrition support therapy in the pediatric critically ill patient: Society of Critical Care Medicine and American Society for Parenteral and Enteral Nutrition. Pediatric Critical Care Medicine, 18(7), 675–715. https://doi.org/10.1097/PCC.0000000000001134

Tume, L. N., Valla, F. V., Joosten, K., Jotterand Chaparro, C., Latten, L., Marino, L. V., Macleod, I., Moullet, C., Pathan, N., Rooze, S., van Rosmalen, J., & Verbruggen, S. C. A. T. (2020). Nutritional support for children during critical illness: European Society of Pediatric and Neonatal Intensive Care (ESPNIC) metabolism, endocrine and nutrition section position statement and clinical recommendations. Intensive Care Medicine, 46(3), 411–425. https://doi.org/10.1007/s00134-019-05922-5

Veldscholte, K., Joosten, K., & Jotterand Chaparro, C. (2020). Energy expenditure in critically ill children. Pediatric Medicine, 3, 17. https://doi.org/10.21037/pm-20-47

Wang, Y., Li, Y., Li, N., Li, Y., Li, H., & Zhang, D. (2025). Protective nutrition strategy in the acute phase of critical illness: Why, what and how to protect. Frontiers in Nutrition, 12, 1555311. https://doi.org/10.3389/fnut.2025.1555311


In reply to ANDRéS FABIAN VALENCIA VELASCO

Re: ¿Más nutrición siempre es mejor? Reflexión crítica sobre el soporte nutricional en el niño críticamente enfermo

by DOLORES ISABEL MERIZALDE LOPEZ -
es muy importante la imformacion que menciona compañero, tambien debemos saber:
Se ha demostrado que la administración excesiva de carbohidratos orales o NG produce niveles elevados de triglicéridos séricos. Se cree que esto es consecuencia de la síntesis hepática de novo de ácidos grasos , que posteriormente se condensan en triglicéridos y VLDL. Los mecanismos saturables de la síntesis de lipoproteínas, mencionados anteriormente, son responsables de evitar que el hígado se hinche excesivamente con la acumulación de grasa. Además, los lípidos presentes en los alimentos (y especialmente en la nutrición parenteral total) contribuyen a la elevación de los niveles séricos de lípidos.

Esta esteatosis no puede ser una complicación de la conversión de carbohidratos excesivos en grasa, sino debido al exceso de grasa exógena brutalmente mecánico. El hígado tiene algunos buenos mecanismos normales para empaquetar los ácidos grasos en lipoproteínas y distribuirlas al tejido; sin embargo, estos mecanismos son saturables. Con los mecanismos de distribución de grasas saturadas, el hígado recurre a depositar la carga lipídica adicional dentro de su propio parénquima, con la esteatosis hepática como desafortunado resultado. Esto tiende a manifestarse como un aumento no específico de las pruebas de función hepática y de la bilirrubina.

BIBLIOGRAFIA:
Galera-Martínez R, López-Ruzafa E, Moráis López A, Lama More RA. Actualización en el soporte nutricional del paciente pediátrico críticamente enfermo. Acta Pediatr Esp. 2017; 75(7-8): e117-23.

Pedrón Giner C, Cuervas-Mons Vendrell M, Galera Martínez R, Gómez López L, Gomis Muñoz P, Irastorza Terradillos I, et al. Grupo de estandarización de la SENPE: Guía de práctica clínica SENPE/SEGHNP/SEFH sobre nutrición parenteral pediátrica. Nutr Hosp. 2017; 34: 745-58.
In reply to ANDRéS FABIAN VALENCIA VELASCO

Re: ¿Más nutrición siempre es mejor? Reflexión crítica sobre el soporte nutricional en el niño críticamente enfermo

by EDGAR SEBASTIáN GUZMáN GONZALEZ -
Completamente de acuerdo con tus aportes; sin embargo, respecto al rol de la proteína frente a las calorías

La proteína tiene un papel fundamental en la preservación de masa magra, la función inmunológica y la reparación de tejidos. En niños críticamente enfermos, las necesidades proteicas están aumentadas, pero el aporte proteico debe ajustarse individualmente y no aumentar indiscriminadamente las calorías totales sin justificarlo. Una revisión observó que tanto la energía como la proteína son subalimentadas en muchas UCIP, pero es especialmente crítico atender la proteína porque su déficit se asocia a peores desenlaces clínicos.

A diferencia de las calorías totales, cuya excesiva administración puede producir efectos adversos, una adecuada provisión de proteínas, dentro de los límites recomendados, favorece el balance nitrogenado y reduce la pérdida de músculo. Esto es particularmente relevante en niños, que ya tienen reservas limitadas de músculo y grasa comparados con adultos.

Referencias
Mehta, N. M., Bechard, L. J., Cahill, N., Wang, M., Day, A., Heyland, D. K., & Nutritional Practices and Their Relationship to Clinical Outcomes in Critically Ill Children (2012). Nutritional practices and their relationship to clinical outcomes in critically ill children—An international multicenter cohort study. Critical Care Medicine, 40(7), 2204–2211. https://doi.org/10.1097/CCM.0b013e31824e18a8