Estimado Jhon, esta visión resulta clave, ya que el EVA no solo mide resultados contables, sino que orienta la planificación hacia la optimización de los recursos y la creación sostenida de valor económico.
Asimismo, es acertado el énfasis en el incremento de la utilidad bruta como estrategia para mejorar el EVA, mediante la expansión de mercados, la diversificación de productos y la estandarización de procesos. Estas acciones se alinean con una gestión eficiente de costos y con el aprovechamiento de los activos existentes, aspectos fundamentales para fortalecer el resultado operativo y generar mayores márgenes sin incrementar de forma desproporcionada la inversión (Amat, 2007).
Comparto la relevancia que se otorga a la reducción del costo promedio del capital. La búsqueda de tasas de financiamiento más favorables y el fortalecimiento de la confianza con los acreedores contribuyen a una estructura financiera más eficiente, siempre que se mantenga un nivel de riesgo adecuado. En este contexto, una gestión integral del capital de trabajo, que incluya la negociación con proveedores y una adecuada administración de las cuentas por cobrar, refuerza la capacidad de la empresa para incrementar su EVA de manera sostenible (Merchán, 2015; Rappaport, 2006).
Referencias
Amat, O. (2007). Análisis económico financiero (19.ª ed.). Gestión 2000.
Merchán, M. (2015). La gestión financiera en las pequeñas y medianas empresas. Editorial Ecuador.
Rappaport, A. (2006). La creación de valor para el accionista. Editorial Deusto.
Asimismo, es acertado el énfasis en el incremento de la utilidad bruta como estrategia para mejorar el EVA, mediante la expansión de mercados, la diversificación de productos y la estandarización de procesos. Estas acciones se alinean con una gestión eficiente de costos y con el aprovechamiento de los activos existentes, aspectos fundamentales para fortalecer el resultado operativo y generar mayores márgenes sin incrementar de forma desproporcionada la inversión (Amat, 2007).
Comparto la relevancia que se otorga a la reducción del costo promedio del capital. La búsqueda de tasas de financiamiento más favorables y el fortalecimiento de la confianza con los acreedores contribuyen a una estructura financiera más eficiente, siempre que se mantenga un nivel de riesgo adecuado. En este contexto, una gestión integral del capital de trabajo, que incluya la negociación con proveedores y una adecuada administración de las cuentas por cobrar, refuerza la capacidad de la empresa para incrementar su EVA de manera sostenible (Merchán, 2015; Rappaport, 2006).
Referencias
Amat, O. (2007). Análisis económico financiero (19.ª ed.). Gestión 2000.
Merchán, M. (2015). La gestión financiera en las pequeñas y medianas empresas. Editorial Ecuador.
Rappaport, A. (2006). La creación de valor para el accionista. Editorial Deusto.