Estimado Roberto, es importante matizar que la optimización del capital invertido y la reducción del WACC, aunque menos inmediatas, pueden generar un impacto estructural más profundo en la creación de valor. Sin embargo, una disminución excesiva del capital invertido puede afectar la capacidad operativa futura al comprometer activos estratégicos, mientras que un mayor uso de deuda para reducir el costo de capital incrementa el riesgo financiero. En este contexto, el EVA, como herramienta para medir el desempeño empresarial, exige según Ross, Westerfield y Jordan (2010) un equilibrio entre rentabilidad, eficiencia y riesgo, integrando decisiones operativas y financieras que aseguren valor sostenible.
Referencias
Ross, S., Westerfield, R., & Jordan, B. (2010). Fundamentos de finanzas corporativas (9.ª ed.). México, D. F.: McGraw-Hill.