La técnica de análisis que utiliza simulaciones y escenarios debe ser eficaz para evaluar el efecto de diversos cambios en variables claves sobre los resultados estratégicos, operativos o financieros de una compañía. Las simulaciones, como la de Monte Carlo, calculan el porcentaje de probabilidad de que ocurran resultados en los escenarios, que muestran futuros alternativos: pesimista, optimista y más probable. Estas herramientas apoyan la planificación estratégica, permiten anticipar oportunidades y riesgos antes de poner en marcha acciones concretas y ayudan a decidir en circunstancias inciertas (Gitman & Zutter, 2019; Ross et al., 2022).
Se recomienda emplear escenarios y simulaciones en entornos inestables, evaluaciones de riesgos financieros, análisis macroeconómicos, planificación del presupuesto y proyectos de inversión a gran escala en situaciones donde hay una notable incertidumbre y numerosas variables que están interconectadas. Por otro lado, su aplicación no es aconsejable en decisiones rutinarias a corto plazo o cuando los costos y la complejidad del análisis son mayores que los beneficios previstos. El empleo de escenarios en estos casos puede producir resultados engañosos y una sensación ilusoria de exactitud, lo que impacta de manera desfavorable la calidad de las decisiones (Brealey et al., 2020; Sapag Chain, 2021).
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS:
Brealey, R., Myers, S., & Allen, F. (2020). Principios de finanzas corporativas.
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Gitman, L. J., & Zutter, C. J. (2019). Principios de administración financiera.
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Ross, S., Westerfield, R., & Jordan, B. (2022). Finanzas corporativas.
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Sapag Chain, N. (2021). Preparación y evaluación de proyectos.