Hola Romi,
Tu foro me parece interesante porque pone sobre la mesa una verdad muy incómoda: que la ley es fría, pero la realidad es compleja. Aunque es fácil señalar al ladrón como culpable por el uso del arma lo cual es imperdonable porque puso en riesgo una vida, no podemos ignorar el peso de su desesperación. Castigar el hecho sin cuestionar por qué un padre llega a ese extremo es solo poner un parche sobre una herida abierta. Me parece que la justicia real debería ser capaz de sancionar la violencia y, al mismo tiempo, rescatar a esa familia de la miseria. Al final, si la sociedad solo ofrece cárcel y no ofrece pan ni trabajo, el ciclo del delito nunca se va a detener. Es un recordatorio de que somos responsables tanto de nuestras leyes como de nuestro abandono social.
el pacto social solo es justo si beneficia a todos. Cuando una persona llega al extremo de robar para alimentar a sus hijos, es señal de que ese pacto se rompió. Sigo creyendo que el ladrón es culpable porque usar un arma es cruzar una línea roja, pero no puedo evitar sentir que es una víctima de un sistema que le dio la espalda. Como decía el autor, el hambre y la miseria extrema anulan la libertad de elección; por eso, castigarlo sin solucionar su pobreza es una hipocresía de nuestra parte. La justicia debería ser un equilibrio: sancionar el delito, pero también reparar la injusticia social que lo provocó." (Rousseau, 2017).
Bibliografia
Rousseau, j.(2017). El contrato social (M. Armiño, Trad.). Alianza Editorial. (Obra original publicada en 1762).
Tu foro me parece interesante porque pone sobre la mesa una verdad muy incómoda: que la ley es fría, pero la realidad es compleja. Aunque es fácil señalar al ladrón como culpable por el uso del arma lo cual es imperdonable porque puso en riesgo una vida, no podemos ignorar el peso de su desesperación. Castigar el hecho sin cuestionar por qué un padre llega a ese extremo es solo poner un parche sobre una herida abierta. Me parece que la justicia real debería ser capaz de sancionar la violencia y, al mismo tiempo, rescatar a esa familia de la miseria. Al final, si la sociedad solo ofrece cárcel y no ofrece pan ni trabajo, el ciclo del delito nunca se va a detener. Es un recordatorio de que somos responsables tanto de nuestras leyes como de nuestro abandono social.
el pacto social solo es justo si beneficia a todos. Cuando una persona llega al extremo de robar para alimentar a sus hijos, es señal de que ese pacto se rompió. Sigo creyendo que el ladrón es culpable porque usar un arma es cruzar una línea roja, pero no puedo evitar sentir que es una víctima de un sistema que le dio la espalda. Como decía el autor, el hambre y la miseria extrema anulan la libertad de elección; por eso, castigarlo sin solucionar su pobreza es una hipocresía de nuestra parte. La justicia debería ser un equilibrio: sancionar el delito, pero también reparar la injusticia social que lo provocó." (Rousseau, 2017).
Bibliografia
Rousseau, j.(2017). El contrato social (M. Armiño, Trad.). Alianza Editorial. (Obra original publicada en 1762).