EL ACTO MORAL

EL ACTO MORAL

de JENNYFER NICOLE CIFUENTES CARVAJAL -
Número de respuestas: 2

Desde una mirada ética, la respuesta no es completamente blanca o negra. El ladrón sí realizó un acto que, en términos morales, vulnera una norma básica de convivencia: quitar a otro lo que le pertenece mediante la amenaza y la violencia. En ese sentido, existe responsabilidad, porque hubo una decisión consciente que afectó directamente a otra persona, generando miedo, daño y una ruptura de la confianza social.

Sin embargo, la ética también invita a mirar más allá del acto aislado y considerar las circunstancias que rodean la acción. Si la persona actuó en una situación extrema de necesidad, movida por la desesperación de alimentar a sus hijos, su grado de culpabilidad moral puede no ser el mismo que el de alguien que roba por ambición o por simple beneficio personal. La libertad de elección, que es clave para juzgar un acto moral, puede verse limitada cuando las condiciones de vida son muy precarias.

Por eso, más que afirmar de forma absoluta que es totalmente culpable o totalmente inocente, se puede decir que el acto sigue siendo moralmente problemático y reprochable, pero la responsabilidad del ladrón puede entenderse como atenuada por el contexto social y humano en el que tomó su decisión. La ética, en este caso, no solo juzga la acción, sino que también nos invita a reflexionar sobre las condiciones que llevan a una persona a enfrentar dilemas tan extremos.


Bibliografías: 

Aristóteles. (2004). Ética a Nicómaco (T. Calvo Martínez, Trad.). Gredos. (Obra original publicada ca. 350 a. C.)

Kant, I. (2002). Fundamentación de la metafísica de las costumbres (M. García Morente, Trad.). Espasa Calpe. (Obra original publicada en 1785)

Mill, J. S. (1998). El utilitarismo (J. G. Martínez, Trad.). Alianza Editorial. (Obra original publicada en 1863)


En respuesta a JENNYFER NICOLE CIFUENTES CARVAJAL

Re: EL ACTO MORAL

de BRAYAN ALEXANDER AYALA RIVADENEIRA -
Jennyfer, si bien la postura presentada reconoce matices importantes, considero que su conclusión según la cual la responsabilidad moral del ladrón debe verse atenuada requiere una revisión más rigurosa desde las mismas bases filosóficas utilizadas. La apelación a las circunstancias de necesidad es comprensible, pero no puede convertirse en un argumento central para flexibilizar principios éticos fundamentales. Desde la perspectiva kantiana, por ejemplo, el argumento anterior parece subestimar el carácter incondicional del deber moral. Kant (2002) sostiene que la ley moral es válida “independientemente de toda condición empírica”, lo que implica que ni la pobreza ni la desesperación constituyen razones moralmente válidas para vulnerar la dignidad y los derechos de otro. Si aceptáramos que la necesidad justifica o incluso atenúa significativamente una acción inmoral, estaríamos socavando la universalidad del imperativo categórico, abriendo la puerta a un relativismo que Kant rechaza radicalmente.

Por otro lado, aunque Aristóteles (2004) reconoce actos “mixtos” realizados bajo presión externa, su análisis no absuelve al agente de responsabilidad ni disminuye la gravedad del acto en sí. Para Aristóteles, la virtud implica actuar según la recta razón, y un acto injusto no se transforma en justo por el mero hecho de ser producto de la necesidad. Es más: el filósofo subraya que incluso en condiciones adversas, el ser humano conserva un margen de deliberación, y es precisamente en ese margen donde se evalúa la virtud o el vicio. Asimismo, la apelación al utilitarismo puede ser problemática. Mill (1998) no justifica acciones que generan un daño directo a un inocente, porque el principio de utilidad no puede sostenerse sacrificando los derechos fundamentales de otros individuos en nombre de un beneficio particular. En este caso, el sufrimiento generado a la víctima y la ruptura del orden social no pueden pasarse por alto como si fueran un daño colateral menor.

Por estas razones, aunque el contexto del ladrón genere empatía y permita comprender psicológicamente su comportamiento, esto no significa que la responsabilidad moral deba considerarse disminuida. La ética especialmente en su dimensión normativa exige mantener ciertos estándares mínimos de actuación, incluso en situaciones adversas. La mirada comprensiva no debe confundirse con indulgencia moral: podemos comprender al agente, pero esa comprensión no disminuye la gravedad de su transgresión ni justifica atenuar su responsabilidad. En síntesis, la argumentación presentada peca de sobrevalorar el contexto a expensas del principio ético, debilitando la consistencia normativa que tanto Kant, Aristóteles como Mill consideran indispensable.

Referencias
Aristóteles. (2004). Ética a Nicómaco (T. Calvo Martínez, Trad.). Gredos.
Kant, I. (2002). Fundamentación de la metafísica de las costumbres (M. García Morente, Trad.). Espasa Calpe.
Mill, J. S. (1998). El utilitarismo (J. G. Martínez, Trad.). Alianza Editorial.
En respuesta a BRAYAN ALEXANDER AYALA RIVADENEIRA

Re: EL ACTO MORAL

de IVONNE ALEXANDRA GUTIéRREZ DíAZ -
Hola Jennyfer

Comparto tú análisis el robo es un acto ilegal porque va en contra de la ley y de las normas de convivencia social, ya que afecta directamente a otra persona que no tiene la culpa de la situación del ladrón. Además, el uso de la violencia o la intimidación agrava aún más el delito. Cuando una persona actúa bajo condiciones extremas, como la desesperación por no poder alimentar a sus hijos, su margen de elección puede verse seriamente reducido. Esto no justifica el hecho, pero sí permite entender que la culpabilidad moral no es la misma que en casos donde el robo responde a la ambición o al beneficio personal. Según Luis A. Bretoneche “el ser humano tiene conciencia de las consecuencias de sus actos, las cuales pueden ser calificadas dentro de muchas escalas valorativas, pero en el campo estricto de la Ética, sólo pueden ser buenas o malas, en otras palabras, tener conciencia moral significa tener conciencia del bien y del mal de los actos propios y ajenos.”

Considero que la ética debería ocupar un lugar fundamental dentro de la formación que ofrecen las escuelas y universidades. Involucrar activamente a los estudiantes en los problemas reales que enfrenta la sociedad, para que aprendan a reflexionar y actuar con responsabilidad. La educación ética ayuda a formar personas más conscientes de su entorno y del impacto que tienen sus decisiones.
“Forma parte central del desarrollo de la ética en escuelas, universidades como institución brinden a sus estudiantes, a través de su misma involucración en los grandes problemas de la sociedad. La ética importa. Los valores éticos predominantes en una sociedad influyen a diario en aspectos vitales del funcionamiento de su economía.” (Kliksberg, Bernardo)

Bibliografía
Guzmán J. (2013). La ética en la Investigación Científica. . Periodismo Critico.
Kliksberg Bernardo. (octubre-diciembre de 2003). La ética importa. Revista venezolana de Gerencia vol. 8 núm. 24, págs. pág. 661-665.
Luis Alberto Bretoneche. (2021). Elementos y requisitos del acto moral. Perú.