Estoy totalmente de acuerdo con tu planteamiento Melissa Ramimez y considero muy pertinente que resaltes que los fallos en la aplicación de la ISO 9001:2015 no solo provienen de la norma misma, sino también de la manera en que opera la empresa y de las personas que la integran.
Coincido en que, sin un verdadero compromiso de los líderes, es complicado que el sistema de calidad se establezca y se perciba como algo más que una carga adicional. En este sentido, si la calidad depende de las personas, creo que el primer aspecto que debería modificarse en una empresa es la manera en que se ejerce el liderazgo y se comunica la relevancia de la calidad. Cuando los ejecutivos dan el ejemplo y muestran a través de acciones que la mejora constante es fundamental, se promueve más confianza y participación del equipo.
Esto a su vez facilita la comunicación y disminuye la resistencia al cambio. Adicionalmente, un liderazgo comprometido puede fomentar espacios de capacitación y diálogo en los que las personas comprendan el propósito del sistema y su papel dentro de este, permitiendo que la calidad se perciba como un proceso colectivo y no como un requisito impuesto. Por lo tanto, al enriquecer la cultura organizacional desde la alta dirección, se crean las condiciones necesarias para que la ISO 9001:2015 opere de manera más fluida y efectiva.
BIBLIOGRAFÍA:
-Bolaños, A. F., & Baquerizo Anastacio, M. M. (2018). Factores claves del éxito de las organizaciones que han adoptado la norma ISO 9001. INNOVA Research Journal, 3(2), 123–135.
-Heras-Saizarbitoria, I. (2010). Interiorización de ISO 9001 y eficiencia en costes: Un estudio de casos. Revista Española de Financiación y Contabilidad, 39(148), 609–636.
Coincido en que, sin un verdadero compromiso de los líderes, es complicado que el sistema de calidad se establezca y se perciba como algo más que una carga adicional. En este sentido, si la calidad depende de las personas, creo que el primer aspecto que debería modificarse en una empresa es la manera en que se ejerce el liderazgo y se comunica la relevancia de la calidad. Cuando los ejecutivos dan el ejemplo y muestran a través de acciones que la mejora constante es fundamental, se promueve más confianza y participación del equipo.
Esto a su vez facilita la comunicación y disminuye la resistencia al cambio. Adicionalmente, un liderazgo comprometido puede fomentar espacios de capacitación y diálogo en los que las personas comprendan el propósito del sistema y su papel dentro de este, permitiendo que la calidad se perciba como un proceso colectivo y no como un requisito impuesto. Por lo tanto, al enriquecer la cultura organizacional desde la alta dirección, se crean las condiciones necesarias para que la ISO 9001:2015 opere de manera más fluida y efectiva.
BIBLIOGRAFÍA:
-Bolaños, A. F., & Baquerizo Anastacio, M. M. (2018). Factores claves del éxito de las organizaciones que han adoptado la norma ISO 9001. INNOVA Research Journal, 3(2), 123–135.
-Heras-Saizarbitoria, I. (2010). Interiorización de ISO 9001 y eficiencia en costes: Un estudio de casos. Revista Española de Financiación y Contabilidad, 39(148), 609–636.