En respuesta a la interrogante planteada considero que el liderazgo institucional se percibe como un factor determinante en la forma en que la gestión de la calidad se vive en la práctica cotidiana, cuando la dirección demuestra coherencia entre lo que dice y lo que hace se fortalece la confianza del personal, se genera sentido de pertenencia, la calidad deja de ser un mandato externo y se convierte en una responsabilidad compartida.El equipo se siente acompañado para proponer mejoras reportar errores y participar activamente en los procesos
Cuando el liderazgo es débil distante o solo normativo la gestión de calidad pierde fuerza Las acciones se ejecutan por obligación los indicadores se revisan sin reflexión y las oportunidades de mejora no se sostienen en el tiempo, esta situación impacta directamente en la seguridad del paciente en la motivación del personal y en la capacidad de la institución para adaptarse a los cambios, el liderazgo no solo dirige procesos también modela actitudes y comportamientos que definen la cultura organizacional
Bibliografía: Organización Mundial de la Salud. (2009). Más seguros juntos marco conceptual de la Alianza Mundial para la Seguridad del Paciente. Ginebra, Suiza: OMS.
Cuando el liderazgo es débil distante o solo normativo la gestión de calidad pierde fuerza Las acciones se ejecutan por obligación los indicadores se revisan sin reflexión y las oportunidades de mejora no se sostienen en el tiempo, esta situación impacta directamente en la seguridad del paciente en la motivación del personal y en la capacidad de la institución para adaptarse a los cambios, el liderazgo no solo dirige procesos también modela actitudes y comportamientos que definen la cultura organizacional
Bibliografía: Organización Mundial de la Salud. (2009). Más seguros juntos marco conceptual de la Alianza Mundial para la Seguridad del Paciente. Ginebra, Suiza: OMS.