Pregunta 5

Pregunta 5

de MAURICIO ISAIAS ROMERO ROMERO -
Número de respuestas: 2

¿Qué recomendaciones haría para asegurar la mejora continua y evitar desviaciones?

Yo recomendaría empezar por lo esencial: implementar ISO 9001:2015 con enfoque real en procesos y con el ciclo PHVA, definiendo indicadores útiles y aplicando pensamiento basado en riesgos para prevenir resultados no deseados. La norma plantea explícitamente el PHVA como base para gestionar procesos y sostener la mejora continua, por lo que si esto se aplica bien, se reducen desviaciones porque el sistema se monitorea y ajusta en ciclos (ISO, 2015).

Además, para evitar desviaciones, considero clave asegurar liderazgo activo (no solo firma de documentos), recursos, capacitación y comunicación interna estructurada. La evidencia sobre factores de éxito resalta precisamente la importancia del liderazgo, la asignación de recursos y la orientación a satisfacción del cliente para que el SGC funcione y genere resultados reales (Bolaños Jijón & Baquerizo Anastacio, 2018). Si estos pilares se sostienen, la mejora continua deja de ser una declaración y se vuelve una práctica institucional.


Referencias bibliográficas:

·       Bolaños Jijón, A. F., & Baquerizo Anastacio, M. M. (2018). Factores claves del éxito de las organizaciones que han adoptado la norma ISO 9001. INNOVA Research Journal, 3(2), 123–135.

·       Buriticá-Macías, Á. M., Buriticá-Noreña, C. A., & López-Quintero, G. (2019). ISO 9001 versión 2015 guía de implementación: revisión de caso. Scientia et Technica, 24(2).

·       International Organization for Standardization. (2015). ISO 9001:2015: Sistemas de gestión de la calidad—Requisitos (Traducción oficial).


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Re: Pregunta 5

de JESSICA ESTEFANIA ROCHA MOLINA -
Desde mi punto de vista, una recomendación fundamental para asegurar la mejora continua y prevenir desviaciones es fortalecer la retroalimentación interna basada en datos reales del desempeño operativo. El análisis periódico de indicadores, eventos adversos y resultados de procesos permite identificar oportunidades de mejora antes de que se consoliden fallas recurrentes. En el ámbito de la salud, la evidencia científica señala que los sistemas que utilizan información confiable para la toma de decisiones logran una mayor estabilidad y reducen la variabilidad en la prestación de servicios, contribuyendo a resultados más seguros y consistentes (World Health Organization [WHO], 2021; Pronovost et al., 2006).

Asimismo, considero clave fomentar una cultura organizacional orientada al aprendizaje continuo y a la seguridad, donde el personal se sienta parte activa del sistema de gestión. Muchas desviaciones se originan cuando los colaboradores no comprenden el impacto de su rol dentro del proceso o cuando existe temor a reportar errores. Estudios publicados en PubMed evidencian que las organizaciones que promueven la comunicación abierta, el trabajo en equipo y la capacitación constante logran reducir significativamente fallos operativos y mejorar la calidad del servicio, especialmente en entornos asistenciales complejos (O’Daniel & Rosenstein, 2008; Weaver et al., 2013).

Finalmente, en el contexto del sistema de salud ecuatoriano, una recomendación relevante es integrar la mejora continua a la gestión diaria mediante prácticas sencillas y sostenibles, adaptadas a la realidad institucional. El uso de reuniones breves de seguimiento, revisiones periódicas de riesgos y participación del personal en propuestas de mejora permite evitar que el sistema se active solo ante auditorías externas. El Ministerio de Salud Pública del Ecuador resalta que la mejora de la calidad debe concebirse como un proceso transversal y permanente, enfocado en la seguridad del paciente y en la optimización de los recursos disponibles (Ministerio de Salud Pública del Ecuador [MSP], 2022; WHO, 2021).

BIBLIOGRAFIA:

• Ministerio de Salud Pública del Ecuador. (2022). Lineamientos para la mejora continua de la calidad y seguridad del paciente en los establecimientos de salud. MSP.
• O’Daniel, M., & Rosenstein, A. H. (2008). Professional communication and team collaboration. In R. G. Hughes (Ed.), Patient safety and quality: An evidence-based handbook for nurses. Agency for Healthcare Research and Quality.
• Pronovost, P. J., Berenholtz, S. M., & Needham, D. M. (2006). Translating evidence into practice: A model for large scale knowledge translation. BMJ, 333(7565), 1225–1228. https://doi.org/10.1136/bmj.39014.610174.47
• Weaver, S. J., Dy, S. M., & Rosen, M. A. (2013). Teamwork in healthcare: Key discoveries enabling safer, high-quality care. American Psychologist, 68(4), 364–376. https://doi.org/10.1037/a0031221
• World Health Organization. (2021). Global patient safety action plan 2021–2030: Towards eliminating avoidable harm in health care. WHO.
En respuesta a MAURICIO ISAIAS ROMERO ROMERO

Re: Pregunta 5

de ALBITA MARISOL SISA PAUCAR -
Coincido con lo señalado estimado Mauricio Romero respecto al uso del enfoque por procesos y el ciclo PHVA como base de la mejora continua. En el sector salud, considero que estos elementos deben complementarse con una cultura organizacional orientada a la seguridad del paciente, donde la identificación de desviaciones y errores permita aprender y mejorar, más que sancionar.
Asimismo, para evitar desviaciones en la implementación de la ISO 9001:2015, resulta fundamental el uso sistemático de indicadores de desempeño clínico y administrativo, ya que el análisis periódico de datos facilita la toma de decisiones oportunas y la prevención de fallos que puedan afectar la calidad de la atención. Tal como lo plantea Deming, la mejora continua en salud requiere del compromiso de todos los niveles de la organización, especialmente del personal operativo, que es quien conoce directamente los procesos asistenciales y sus riesgos.
En este sentido, integrar la mejora continua como una práctica habitual fortalece la calidad del servicio, la satisfacción del usuario y la seguridad del paciente.

Referencia:
Deming, W. E. (1989). Out of the Crisis. Cambridge: MIT Press.
Bolaños Jijón, A. F., & Baquerizo Anastacio, M. M. (2018). Factores claves del éxito de las organizaciones que han adoptado la norma ISO 9001. INNOVA Research Journal, 3(2), 123–135.
Buriticá-Macías, Á. M., Buriticá-Noreña, C. A., & López-Quintero, G. (2019). ISO 9001 versión 2015 guía de implementación: revisión de caso. Scientia et Technica, 24(2).