Coincido con lo señalado estimado Mauricio Romero respecto al uso del enfoque por procesos y el ciclo PHVA como base de la mejora continua. En el sector salud, considero que estos elementos deben complementarse con una cultura organizacional orientada a la seguridad del paciente, donde la identificación de desviaciones y errores permita aprender y mejorar, más que sancionar.
Asimismo, para evitar desviaciones en la implementación de la ISO 9001:2015, resulta fundamental el uso sistemático de indicadores de desempeño clínico y administrativo, ya que el análisis periódico de datos facilita la toma de decisiones oportunas y la prevención de fallos que puedan afectar la calidad de la atención. Tal como lo plantea Deming, la mejora continua en salud requiere del compromiso de todos los niveles de la organización, especialmente del personal operativo, que es quien conoce directamente los procesos asistenciales y sus riesgos.
En este sentido, integrar la mejora continua como una práctica habitual fortalece la calidad del servicio, la satisfacción del usuario y la seguridad del paciente.
Referencia:
Deming, W. E. (1989). Out of the Crisis. Cambridge: MIT Press.
Bolaños Jijón, A. F., & Baquerizo Anastacio, M. M. (2018). Factores claves del éxito de las organizaciones que han adoptado la norma ISO 9001. INNOVA Research Journal, 3(2), 123–135.
Buriticá-Macías, Á. M., Buriticá-Noreña, C. A., & López-Quintero, G. (2019). ISO 9001 versión 2015 guía de implementación: revisión de caso. Scientia et Technica, 24(2).
Asimismo, para evitar desviaciones en la implementación de la ISO 9001:2015, resulta fundamental el uso sistemático de indicadores de desempeño clínico y administrativo, ya que el análisis periódico de datos facilita la toma de decisiones oportunas y la prevención de fallos que puedan afectar la calidad de la atención. Tal como lo plantea Deming, la mejora continua en salud requiere del compromiso de todos los niveles de la organización, especialmente del personal operativo, que es quien conoce directamente los procesos asistenciales y sus riesgos.
En este sentido, integrar la mejora continua como una práctica habitual fortalece la calidad del servicio, la satisfacción del usuario y la seguridad del paciente.
Referencia:
Deming, W. E. (1989). Out of the Crisis. Cambridge: MIT Press.
Bolaños Jijón, A. F., & Baquerizo Anastacio, M. M. (2018). Factores claves del éxito de las organizaciones que han adoptado la norma ISO 9001. INNOVA Research Journal, 3(2), 123–135.
Buriticá-Macías, Á. M., Buriticá-Noreña, C. A., & López-Quintero, G. (2019). ISO 9001 versión 2015 guía de implementación: revisión de caso. Scientia et Technica, 24(2).