PREGUNTA 5

PREGUNTA 5

de VANESSA VIRGINIA FLORES PERERO -
Número de respuestas: 2

La mejora continua de los auditores internos es un elemento estratégico para garantizar la eficacia del sistema de gestión. La norma ISO 19011:2018 establece directrices claras sobre la competencia y evaluación de los auditores, señalando que las organizaciones deben determinar, evaluar y mejorar continuamente la competencia de quienes participan en el proceso de auditoría (ISO, 2018). Desde una perspectiva profesional, considero que la mejora del auditor no debe verse como un evento aislado de capacitación, sino como un proceso sistemático y permanente.

Uno de los mecanismos fundamentales que propondría es la evaluación periódica de competencias, basada en criterios objetivos como desempeño en auditorías anteriores, calidad de los hallazgos, cumplimiento del programa de auditoría y retroalimentación de auditados. La ISO 19011 enfatiza que la competencia se demuestra a través de la combinación de conocimientos, habilidades y experiencia, por lo que su evaluación debe ser integral y documentada.

En segundo lugar, implementaría un plan anual de formación continua, alineado a los riesgos organizacionales y a las actualizaciones normativas. La formación no solo debe abarcar aspectos técnicos (interpretación de normas, análisis de riesgos, redacción de hallazgos), sino también habilidades blandas como comunicación oral, escrita y no verbal, negociación y manejo de conflictos. En este sentido, EALDE Business School (2020) resalta que la comunicación efectiva del auditor es determinante para generar confianza, credibilidad y objetividad durante el proceso de auditoría.

Otro mecanismo clave sería la observación y evaluación en sitio (auditorías testigo), donde auditores líderes supervisen el desempeño de auditores en formación. Este acompañamiento fortalece la transferencia de conocimiento práctico y permite detectar oportunidades de mejora en tiempo real.

Asimismo, propondría la aplicación del ciclo PHVA (Planificar-Hacer-Verificar-Actuar) al propio proceso de auditoría interna. Es decir, analizar indicadores como número de no conformidades mal redactadas, tiempos de cierre de hallazgos, satisfacción de las áreas auditadas y cumplimiento del programa anual, para retroalimentar el desempeño del equipo auditor.

Finalmente, considero esencial fomentar una cultura organizacional basada en el aprendizaje, donde el error se analice desde un enfoque constructivo y no punitivo. El auditor interno debe mantenerse actualizado, ético, objetivo e independiente, cualidades que según ISO Tv InterContinental (2020) caracterizan al líder de auditoría eficaz.

En conclusión, la mejora continua de los auditores internos requiere un enfoque estructurado que combine evaluación, formación técnica, desarrollo de habilidades interpersonales y monitoreo del desempeño. Solo así se garantizará que la auditoría de primera parte aporte valor real a la organización y contribuya a la gestión eficaz de los riesgos.


REFERENCIAS


EALDE Business School. (2020, abril 17). ISO 19011. Comunicación oral, escrita y no verbal del auditor [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=eK2xe434He4ISO Tv InterContinental. (2020, mayo 5). ¿Qué competencias debe tener el líder de la auditoría? [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=qXE0BwQZIu4&feature=youtu.beInternational Organization for Standardization. (2018). ISO 19011:2018. Guidelines for auditing management systems. ISO.


En respuesta a VANESSA VIRGINIA FLORES PERERO

Re: PREGUNTA 5

de EMERSON JAVIER MUEPAZ CHAMBA -
Querida colega;
Su propuesta es oportuna y coincide con los lineamientos establecidos en la ISO 19011:2018, que estipula que la capacidad del auditor debe ser identificada, analizada y perfeccionada de manera constante, tomando en cuenta conocimientos, destrezas y experiencia verificable (Organización Internacional de Normalización, 2018). Estoy de acuerdo en que la mejora no debería verse como un curso aislado, sino como un proceso estructurado que asegure la efectividad del programa de auditoría.
La revisión regular del rendimiento y el aprendizaje continuo son componentes esenciales para mejorar la calidad del proceso de auditoría .Según lo indican Arens, Elder y Beasley (2017), la credibilidad de una auditoría depende tanto de la evaluación profesional como de las competencias técnicas y de comunicación del auditor .En este contexto, la combinación de actualizaciones normativas con el desarrollo de habilidades interpersonales promueve la objetividad, la fiabilidad y la aceptación de los resultados .
Como sugerencia constructiva, propongo que enriquezca su planteamiento incluyendo indicadores cuantificables como los plazos de resolución de no conformidades, la proporción de hallazgos reabiertos o el grado de satisfacción de las áreas auditadas que puedan demostrar de forma tangible la mejora continua del equipo de auditoría y reforzar el enfoque orientado a resultados.
BIBLIOGRAFÍA:
1. Arens, A. A., Elder, R. J., & Beasley, M. S. (2017). Auditoría: Un enfoque integral (16.ª ed.). Pearson Educación.
2. International Organization for Standardization. (2018). ISO 19011:2018 Guidelines for auditing management systems. ISO.
En respuesta a VANESSA VIRGINIA FLORES PERERO

Re: PREGUNTA 5

de SHARON MERCEDES ALMACHE CAñIZARES -
Coincido con tu respuesta, la norma ISO 19011 exige que las organizaciones identifiquen, evalúen y promuevan de forma permanente la competencia de quienes intervienen en las auditorías (ISO, 2018). La competencia se manifiesta en la combinación de conocimientos, habilidades y experiencia, por lo que su gestión requiere criterios claros y registros que permitan demostrar progreso y trazabilidad.
La evaluación periódica de competencias debe apoyarse en indicadores objetivos y evidencias documentadas, tales como el desempeño en auditorías previas, la calidad y claridad de los hallazgos, el cumplimiento del programa anual y la retroalimentación de las áreas auditadas. Un enfoque integral de evaluación facilita identificar brechas concretas y priorizar acciones de desarrollo, además de servir como base para decisiones sobre asignación de roles y responsabilidades dentro del equipo auditor.
Un plan anual de formación continua, alineado con los riesgos de la organización y las actualizaciones normativas, resulta imprescindible. La capacitación debe combinar contenidos técnicos —interpretación de normas, análisis de riesgos, técnicas de muestreo y redacción de no conformidades— con el desarrollo de habilidades interpersonales como la comunicación oral y escrita, la negociación y la gestión de conflictos, porque la efectividad de la auditoría depende tanto del dominio técnico como de la capacidad para transmitir hallazgos con claridad y credibilidad.
Aplicar el ciclo PHVA al propio proceso de auditoría fortalece la mejora continua: medir y analizar indicadores como la proporción de hallazgos mal redactados, los tiempos de cierre de no conformidades, la satisfacción de las áreas auditadas y el grado de cumplimiento del programa anual, y luego planificar acciones correctivas y de formación, permite cerrar el ciclo de aprendizaje y elevar la eficacia del sistema de gestión.
Fomentar una cultura organizacional orientada al aprendizaje y al análisis constructivo del error es clave para que la función de auditoría aporte valor y no sea percibida únicamente como control. Mantener la independencia, la objetividad y la ética profesional, y promover un entorno donde los hallazgos se utilicen para mejorar procesos, contribuye a que la auditoría interna sea un motor de gestión de riesgos y mejora continua.
Larry B. Sawyer (2012) defendió que la auditoría interna debe evolucionar de una función meramente fiscalizadora a un socio que aporta valor organizacional; para ello, los auditores deben mantenerse actualizados, adaptar sus competencias a las necesidades cambiantes del negocio y combinar juicio profesional con habilidades comunicativas que faciliten la aceptación y la implementación de recomendaciones. La formación continua, la evaluación basada en resultados y la integración de la auditoría en la gestión de riesgos son, según Sawyer, pilares para que la auditoría proteja y mejore el valor organizacional.
BIBLIOGRAFÍA:
– International Organization for Standardization. (2018). ISO 19011:2018 Guidelines for auditing management systems (ISO Standard No. 19011:2018).
– Sawyer, L. B., Dittenhofer, M. A., & Scheiner, J. H. (2012). Sawyer’s internal auditing: The practice of modern internal auditing (7.ª ed.). The Institute of Internal Auditors Research Foundation.