La mejora continua de los auditores internos es un elemento estratégico para garantizar la eficacia del sistema de gestión. La norma ISO 19011:2018 establece directrices claras sobre la competencia y evaluación de los auditores, señalando que las organizaciones deben determinar, evaluar y mejorar continuamente la competencia de quienes participan en el proceso de auditoría (ISO, 2018). Desde una perspectiva profesional, considero que la mejora del auditor no debe verse como un evento aislado de capacitación, sino como un proceso sistemático y permanente.
Uno de los mecanismos fundamentales que propondría es la evaluación periódica de competencias, basada en criterios objetivos como desempeño en auditorías anteriores, calidad de los hallazgos, cumplimiento del programa de auditoría y retroalimentación de auditados. La ISO 19011 enfatiza que la competencia se demuestra a través de la combinación de conocimientos, habilidades y experiencia, por lo que su evaluación debe ser integral y documentada.
En segundo lugar, implementaría un plan anual de formación continua, alineado a los riesgos organizacionales y a las actualizaciones normativas. La formación no solo debe abarcar aspectos técnicos (interpretación de normas, análisis de riesgos, redacción de hallazgos), sino también habilidades blandas como comunicación oral, escrita y no verbal, negociación y manejo de conflictos. En este sentido, EALDE Business School (2020) resalta que la comunicación efectiva del auditor es determinante para generar confianza, credibilidad y objetividad durante el proceso de auditoría.
Otro mecanismo clave sería la observación y evaluación en sitio (auditorías testigo), donde auditores líderes supervisen el desempeño de auditores en formación. Este acompañamiento fortalece la transferencia de conocimiento práctico y permite detectar oportunidades de mejora en tiempo real.
Asimismo, propondría la aplicación del ciclo PHVA (Planificar-Hacer-Verificar-Actuar) al propio proceso de auditoría interna. Es decir, analizar indicadores como número de no conformidades mal redactadas, tiempos de cierre de hallazgos, satisfacción de las áreas auditadas y cumplimiento del programa anual, para retroalimentar el desempeño del equipo auditor.
Finalmente, considero esencial fomentar una cultura organizacional basada en el aprendizaje, donde el error se analice desde un enfoque constructivo y no punitivo. El auditor interno debe mantenerse actualizado, ético, objetivo e independiente, cualidades que según ISO Tv InterContinental (2020) caracterizan al líder de auditoría eficaz.
En conclusión, la mejora continua de los auditores internos requiere un enfoque estructurado que combine evaluación, formación técnica, desarrollo de habilidades interpersonales y monitoreo del desempeño. Solo así se garantizará que la auditoría de primera parte aporte valor real a la organización y contribuya a la gestión eficaz de los riesgos.
REFERENCIAS
EALDE Business School. (2020, abril 17). ISO 19011. Comunicación oral, escrita y no verbal del auditor [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=eK2xe434He4ISO Tv InterContinental. (2020, mayo 5). ¿Qué competencias debe tener el líder de la auditoría? [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=qXE0BwQZIu4&feature=youtu.beInternational Organization for Standardization. (2018). ISO 19011:2018. Guidelines for auditing management systems. ISO.