PREGUNTA 1

PREGUNTA 1

de IRINA ALDANA BAQUE REYES -
Número de respuestas: 3

El Capítulo 8 de la ISO 7101:2023 resalta que la atención centrada en la persona debe ser el eje del sistema de gestión de calidad en las organizaciones de salud. No se trata únicamente de cumplir procesos o indicadores, sino de garantizar que cada servicio esté diseñado y ejecutado pensando en las necesidades reales de las personas que reciben atención. La norma enfatiza que el paciente no es un receptor pasivo, sino un actor clave dentro del sistema.

Entre los principios fundamentales se encuentra, en primer lugar, el respeto por la dignidad, valores, creencias y preferencias de cada persona. La organización debe asegurar que estos aspectos sean considerados en la planificación y prestación del servicio. Asimismo, se promueve la participación activa del paciente y, cuando corresponda, de su familia o cuidadores en la toma de decisiones relacionadas con su atención, fortaleciendo la autonomía y el consentimiento informado

Otro principio relevante es la comunicación clara, oportuna y comprensible, adaptada a las condiciones culturales, educativas y sociales de cada individuo. La norma también subraya la importancia de la accesibilidad y la equidad, garantizando que los servicios de salud no generen barreras ni discriminación. Además, se destaca la necesidad de asegurar la continuidad y coordinación de la atención, evitando la fragmentación de los servicios y promoviendo una experiencia integrada y segura (ISO, 2023).

En conjunto, el Capítulo 8 plantea que la experiencia del paciente y sus resultados en salud deben ser considerados como indicadores esenciales para la mejora continua del sistema de gestión de calidad. De esta manera, la atención centrada en la persona deja de ser un concepto teórico y se convierte en un componente estructural del modelo organizacional en salud.

Pregunta para debate:

Si la ISO 7101:2023 establece que la atención centrada en la persona debe ser el eje del sistema de gestión de calidad, ¿realmente las instituciones de salud están preparadas para pasar de un modelo tradicional centrado en procesos a uno verdaderamente centrado en el paciente, o todavía priorizan más los indicadores administrativos que la experiencia y participación de la persona en su propio cuidado?

 

Referencia

International Organization for Standardization (ISO). (2023). ISO 7101:2023 Health care organization management — Management systems for quality in healthcare organizations — Requirements. ISO.

 


En respuesta a IRINA ALDANA BAQUE REYES

Re: PREGUNTA 1

de JISSEL NATAHALY PUCHAICELA LEON -
Pregunta para debate:
Si la ISO 7101:2023 establece que la atención centrada en la persona debe ser el eje del sistema de gestión de calidad, ¿realmente las instituciones de salud están preparadas para pasar de un modelo tradicional centrado en procesos a uno verdaderamente centrado en el paciente, o todavía priorizan más los indicadores administrativos que la experiencia y participación de la persona en su propio cuidado?
La ISO 7101:2023 hace un cambio radical y define que la atención centrada en la persona es el centro del sistema de gestión de la calidad en salud. Pero la práctica de muchas instituciones evidencia que ese camino de un modelo focalizado en procesos a uno realmente centrado en la persona aún está por recorrer. En la vida real, los hospitales y centros sanitarios siguen poniendo por encima de la experiencia del paciente y su participación en las decisiones clínicas indicadores como la productividad, los tiempos de espera o el cumplimiento presupuestario (Aguilar-Palacio et al., 2022).
Esta diferencia es importante porque la evidencia actual demuestra que la atención centrada en la persona no solo es una cuestión ética, sino que se relaciona directamente con mejores resultados en salud, adherencia al tratamiento y satisfacción con los servicios (Santana et al., 2023). Para que la ISO 7101:2023 se haga realidad, no bastan protocolos en papel o discursos corporativos; se necesitan transformaciones culturales profundas, donde el paciente deje de ser un receptor pasivo y se convierta en socio activo y con voz legítima en su propia atención. Además, los sistemas de evaluación deben incorporar de manera rutinaria indicadores de experiencia del paciente y de participación en la toma de decisiones, al mismo nivel que los indicadores administrativos (Anhang Price & Canelo, 2020).
Para ello, las organizaciones sanitarias están evolucionando: han adoptado el vocabulario de la atención centrada en la persona, pero aún no han cambiado radicalmente sus estructuras, procesos y medidas de calidad. Y es aquí donde la ISO 7101:2023 cobra sentido, ya que proporciona un marco de referencia para guiar esta transformación, animando a rediseñar el sistema de gestión no para "hacer más", sino para hacer mejor y con la persona en el centro. En esta línea debe seguirse avanzando para conseguir unos servicios humanizados, seguros y en consonancia con los derechos y expectativas de las personas atendidas.

Bibliografía:
Aguilar-Palacio, I., Carrera-Lasfuentes, P., Gil-Lacruz, A. I., Malo, S., & Rabanaque, M. J. (2022). From quality indicators to patient experience: Are health systems really becoming patient-centred? International Journal for Quality in Health Care, 34(3), mzac026.
Anhang Price, R., & Canelo, R. (2020). Measuring what matters: Moving from volume-based to patient-centred quality metrics. BMJ Quality & Safety, 29(9), 711–714.

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Re: PREGUNTA 1

de JANIA RAFAELA VELEZ ANDRADE -
Comparto lo que señala Irina: muchas instituciones en Ecuador están en una etapa declarativa más que transformadora. El discurso ya cambió, pero los sistemas de medición, incentivos y cultura organizacional siguen anclados en volumen, productividad y cumplimiento administrativo. Coincido con Aguilar-Palacio et al. (2022) en que existe una brecha real entre los indicadores tradicionales de calidad y la experiencia vivida por el paciente; medir procesos no garantiza que el sistema sea verdaderamente centrado en la persona.
Desde mi punto de vista, el primer paso concreto y medible que debería dar una institución de salud en Ecuador es implementar un indicador institucional obligatorio de Participación Toma de Decisiones

Diseñar o adaptar una pregunta validada, por ejemplo:
“¿Sintió que participó activamente en las decisiones sobre su tratamiento?”
con escala Likert (siempre – casi siempre – a veces – nunca).
Medirlo de forma sistemática y representativa, no solo en buzones voluntarios, sino integrándolo al alta hospitalaria o cierre de consulta (digital o presencial).
Establecer una meta institucional pública.
Incluirlo en el tablero de control de la gerencia, al mismo nivel que ocupación, tiempos de espera o productividad.
Cerrar el ciclo, presentando trimestralmente los resultados al personal clínico y generando planes de mejora específicos donde haya brechas.

Es medible y auditable, alineado con la lógica de la ISO 7101 y obliga a revisar prácticas clínicas reales, conecta directamente experiencia con desempeño organizacional.
En mi opinión, mientras la experiencia del paciente no tenga el mismo peso que los indicadores administrativos en las reuniones directivas, seguirá siendo superficial.

Aguilar-Palacio, I., Carrera-Lasfuentes, P., Gil-Lacruz, A. I., Malo, S., & Rabanaque, M. J. (2022). From quality indicators to patient experience: Are health systems really becoming patient-centred? International Journal for Quality in Health Care, 34(3), mzac026.
En respuesta a IRINA ALDANA BAQUE REYES

Re: PREGUNTA 1

de ANGIE BEATRIZ CEDEñO MERA -
En relación con la intervención y la pregunta planteada por la compañera Baque, resulta pertinente señalar que, de manera objetiva, gran parte de las instituciones de salud aún no se encuentran plenamente preparadas para consolidar un modelo verdaderamente centrado en la persona, a pesar de que la ISO 7101:2023 lo define como un eje del sistema de gestión de la calidad establecido por la International Organization for Standardization. En la práctica, continúa predominando la priorización de indicadores administrativos y de cumplimiento, mientras que la experiencia, la participación y la opinión del paciente tienen una incidencia limitada en las decisiones estratégicas. El principal desafío no radica en la norma, sino en el cambio cultural y organizacional necesario para situar a la persona y no únicamente a los procesos en el centro de la gestión.
Asimismo, un factor clave para avanzar hacia este enfoque es garantizar la participación efectiva de los pacientes en el diseño y evaluación de los servicios, mediante espacios como comités de usuarios, validación de las rutas de atención y revisión de materiales informativos, de modo que las mejoras respondan a necesidades reales y no solo a criterios técnicos internos.

BIBLIOGRAFÍA:
Contreras Müller, I. (2025, 19 de marzo). La norma ISO 7101:2023. LinkedIn. Recuperado de https://es.linkedin.com/pulse/la-norma-iso-71012023-isaac-contreras-m%C3%BCller-kjode