Desde mi perspectiva, avanzar hacia una atención verdaderamente centrada en la persona no es solo una exigencia normativa, sino una responsabilidad ética y estratégica para las organizaciones de salud. No basta con declarar que respetamos la autonomía del paciente; es necesario demostrarlo mediante procesos estructurados que garanticen su participación real en las decisiones sobre su cuidado.
Considero fundamental institucionalizar la toma de decisiones compartidas como práctica estándar. Cuando el profesional combina la evidencia científica con los valores y expectativas del paciente, se construyen decisiones más seguras, más humanas y con mayor adherencia al tratamiento. Esto implica invertir en formación en comunicación, en herramientas de apoyo para la deliberación y en registros clínicos que evidencien que el diálogo ocurrió, no solo que se firmó un consentimiento.
Asimismo, los planes de atención deben ser verdaderamente individualizados. Un protocolo puede orientar, pero nunca sustituir la comprensión del contexto personal, familiar y cultural del paciente. Adaptar la atención a sus metas y limitaciones no solo mejora resultados clínicos, sino que fortalece la confianza en el sistema de salud.
También opino que el respeto por la autonomía debe reflejarse en la organización misma: procesos flexibles, opciones de acceso y participación activa de los usuarios en el diseño de servicios. La cultura institucional no puede centrarse exclusivamente en la eficiencia operativa; debe equilibrarse con la experiencia humana del cuidado.
Finalmente, nada de esto será sostenible sin un liderazgo comprometido. Cuando la alta dirección integra indicadores de experiencia y participación en la evaluación del desempeño, envía un mensaje claro: la voz del paciente no es decorativa, es estructural. En ese sentido, la atención centrada en la persona deja de ser un ideal teórico y se convierte en un eje real de gestión y calidad.
Referencia.
International Organization for Standardization. (2023). Healthcare organization management — Management systems for quality in healthcare organizations — Requirements (ISO Standard No. 7101:2023).