PREGUNTA 5.

PREGUNTA 5.

de JANIA RAFAELA VELEZ ANDRADE -
Número de respuestas: 1

Desde mi perspectiva, avanzar hacia una atención verdaderamente centrada en la persona no es solo una exigencia normativa, sino una responsabilidad ética y estratégica para las organizaciones de salud. No basta con declarar que respetamos la autonomía del paciente; es necesario demostrarlo mediante procesos estructurados que garanticen su participación real en las decisiones sobre su cuidado.

Considero fundamental institucionalizar la toma de decisiones compartidas como práctica estándar. Cuando el profesional combina la evidencia científica con los valores y expectativas del paciente, se construyen decisiones más seguras, más humanas y con mayor adherencia al tratamiento. Esto implica invertir en formación en comunicación, en herramientas de apoyo para la deliberación y en registros clínicos que evidencien que el diálogo ocurrió, no solo que se firmó un consentimiento.

Asimismo, los planes de atención deben ser verdaderamente individualizados. Un protocolo puede orientar, pero nunca sustituir la comprensión del contexto personal, familiar y cultural del paciente. Adaptar la atención a sus metas y limitaciones no solo mejora resultados clínicos, sino que fortalece la confianza en el sistema de salud.

También opino que el respeto por la autonomía debe reflejarse en la organización misma: procesos flexibles, opciones de acceso y participación activa de los usuarios en el diseño de servicios. La cultura institucional no puede centrarse exclusivamente en la eficiencia operativa; debe equilibrarse con la experiencia humana del cuidado.

Finalmente, nada de esto será sostenible sin un liderazgo comprometido. Cuando la alta dirección integra indicadores de experiencia y participación en la evaluación del desempeño, envía un mensaje claro: la voz del paciente no es decorativa, es estructural. En ese sentido, la atención centrada en la persona deja de ser un ideal teórico y se convierte en un eje real de gestión y calidad.

Referencia.


International Organization for Standardization. (2023). Healthcare organization management — Management systems for quality in healthcare organizations — Requirements (ISO Standard No. 7101:2023).

En respuesta a JANIA RAFAELA VELEZ ANDRADE

Re: PREGUNTA 5.

de ISAMAR DE JESúS MUñOZ CHéVEZ -
En virtud a el análisis por la compañera la misma que transmite una visión madura y coherente con los principios de calidad y seguridad del paciente, más que un discurso normativo, planteas un compromiso ético con la dignidad humana en la atención en salud, y eso es fundamental. Coincido en que la atención centrada en la persona no puede reducirse a la firma de un consentimiento informado, muchas veces creemos que cumplir un formato es sinónimo de respetar la autonomía, cuando en realidad la autonomía se construye en el diálogo, en la escucha activa y en la capacidad del profesional para explicar con claridad, empatía y sin imposiciones, la toma de decisiones compartidas no solo fortalece la seguridad clínica, sino que también devuelve al paciente su papel protagónico en su propio proceso de salud. Tu énfasis en la individualización de los planes de atención también es clave, los protocolos orientan, pero las personas no son protocolos, cada paciente llega con una historia, una cultura, temores, creencias y condiciones sociales que influyen directamente en su capacidad de adherirse al tratamiento. Cuando la organización comprende esto, deja de ver “casos” y empieza a ver personas. Esa diferencia transforma la experiencia de atención.

Bibliografía: Organización Panamericana de la Salud. (2020). Cultura de seguridad del paciente en los servicios de salud. OPS.