PREGUNTA 3

PREGUNTA 3

de JOHANNA ALEXANDRA SARANGO MENDEZ -
Número de respuestas: 2

¿Qué indicadores propondría usted para evaluar la implementación efectiva de un enfoque centrado en la persona?


Para evaluar la implementación efectiva de un enfoque centrado en la persona dentro de una institución de salud, es necesario utilizar indicadores que permitan valorar no solo los resultados clínicos, sino también la experiencia, la participación y la percepción del usuario en el proceso de atención.

En primer lugar, propondría indicadores de experiencia del paciente, como el nivel de satisfacción global, la percepción de trato digno y respetuoso, y la claridad en la información recibida. Estos pueden medirse mediante encuestas estructuradas posteriores a la atención. La experiencia reportada por el paciente es un componente esencial de la calidad, ya que refleja si la atención realmente responde a sus necesidades y expectativas.

En segundo lugar, incluiría indicadores de participación activa del paciente en la toma de decisiones, tales como el porcentaje de pacientes que reciben información suficiente sobre riesgos y beneficios de tratamientos, o el número de consentimientos informados correctamente documentados. Un enfoque centrado en la persona implica que el usuario no sea un sujeto pasivo, sino un actor activo en su propio proceso de salud.

También es importante considerar indicadores de comunicación efectiva, por ejemplo, el porcentaje de pacientes que manifiestan haber comprendido su diagnóstico y plan terapéutico. Una comunicación clara y bidireccional fortalece la seguridad del paciente y mejora la adherencia al tratamiento.

Otro grupo relevante corresponde a los indicadores de seguridad y continuidad del cuidado, como la tasa de eventos adversos relacionados con fallas en la comunicación, o el seguimiento oportuno posterior al alta. La atención centrada en la persona debe garantizar coherencia y acompañamiento a lo largo del proceso asistencial.

Finalmente, propondría indicadores relacionados con el respeto a valores, creencias y contexto sociocultural, como el registro de preferencias del paciente en la historia clínica o la adaptación de planes de cuidado a necesidades individuales. Esto permite evidenciar que la institución reconoce la singularidad de cada persona y no aplica únicamente protocolos estandarizados.

En conjunto, estos indicadores permiten evaluar si el modelo de atención realmente integra la dimensión humana, ética y participativa del cuidado, más allá del cumplimiento técnico de procedimientos.


REFERENCIAS: 

Institute of Medicine. (2001). Crossing the quality chasm: A new health system for the 21st century. National Academy Press.

Organización Mundial de la Salud. (2016). Marco sobre servicios de salud integrados y centrados en la persona. OMS.

Epstein, R. M., & Street, R. L. (2011). The values and value of patient-centered care. Annals of Family Medicine, 9(2), 100–103. https://doi.org/10.1370/afm.1239






























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Re: PREGUNTA 3

de ALBINA MARIBEL SIERRA CACHAGO -
Compañera JOHANNA ALEXANDRA SARANGO MENDEZ su aporte es muy valioso espacialmente en los indicadores relacionados con el respeto a valores, creencias y contexto sociocultural, como el registro de preferencias del paciente en la historia clínica o la adaptación de planes de cuidado a necesidades individuales. Esto permite evidenciar que la institución reconoce la singularidad de cada persona y no aplica únicamente protocolos estandarizados gracias es mi opinión.

Sierra Cachago Albina Maribel
En respuesta a JOHANNA ALEXANDRA SARANGO MENDEZ

Re: PREGUNTA 3

de VERóNICA ALEJANDRINA REVELO NINABANDA -
Compañera, concuerdo con el enfoque actual de calidad en salud. Coincido en que evaluar la atención centrada en la persona requiere una mirada integral que trascienda los resultados clínicos tradicionales. En relación con lo que planteas, la ISO 7101:2023 enfatiza que la organización debe medir sistemáticamente la experiencia del paciente, su participación y los resultados en salud como parte del sistema de gestión de calidad. Por ello, los indicadores que mencionas pueden fortalecerse incorporando algunos elementos operativos adicionales:
• Indicadores de experiencia del paciente (PREMs): porcentaje de usuarios que reportan haber sido escuchados y tratados con respeto.
• Indicadores de resultados reportados por el paciente (PROMs): mejora percibida en calidad de vida o funcionalidad tras la intervención.
• Indicadores de toma de decisiones compartida: proporción de planes terapéuticos donde constan preferencias documentadas del paciente.
• Indicadores de alfabetización sanitaria: porcentaje de pacientes que demuestran comprensión mediante técnicas como “teach-back”.
• Indicadores de equidad: comparación de satisfacción y resultados entre distintos grupos poblacionales para identificar brechas.
Además, como bien señalas, el enfoque del Institute of Medicine (2001) y el marco de la Organización Mundial de la Salud (2016) refuerzan que la calidad debe integrar seguridad, efectividad y centralidad en la persona. Asimismo, Ronald M. Epstein y Street (2011) subrayan que el valor del cuidado centrado en el paciente se evidencia cuando las decisiones clínicas se alinean con los valores individuales.

Referencias
Epstein, R. M., & Street, R. L. (2011). The values and value of patient-centered care. Annals of Family Medicine, 9(2), 100–103. https://doi.org/10.1370/afm.1239
Institute of Medicine. (2001). Crossing the quality chasm: A new health system for the 21st century. National Academy Press.
International Organization for Standardization. (2023). ISO 7101:2023 Health care organizations — Quality management systems — Requirements. ISO.
Organización Mundial de la Salud. (2016). Marco sobre servicios de salud integrados y centrados en la persona. OMS.